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En esta sección encontrará una selección de artículos publicados por los integrantes del staff de trabajo del IES y por colaboradores especializados con el objetivo de brindar información actualizada y validada sobre las diversas temáticas vinculadas a la Sexualidad Humana.

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Autora: Lic. Carmen Secades

" El encuentro de amarte es casi más de lo que puedo soportar"

El ser humano tiene una característica fundamental, tiene una condición sexuada donde las emociones, los sentimientos, los afectos, juegan un rol fundamental.

La sexualidad ampara una serie de comportamientos que traspasan la temporalidad de la existencia de las personas.

La sexualidad ha sido comparada con cuatro caras, yo prefiero hacerlo con las cuatro estaciones del año: primavera, verano, otoño e invierno; la biológica, psicológica, emocional y cultural.

Todo va cambiando a medida que va transcurriendo la vida, todo se va modificando, desde el desarrollo biológico, los cambios psicológicos, el aprendizaje social de la sexualidad y la afectividad propia y la de los otros, el acondicionamiento a nuevas experiencias, la renovación permanente de los afectos, de las emociones.

El encuentro con el otro comienza por la apertura del uno hacia el otro. Abrirse a otro, significa hacerle entrar a la vida personal, compartir intimidades, abrir puertas, adentrarse en todas las habitaciones ocultas, buscando sus claves, sus secretos, su manera de ser y de comportarse, una de las vivencias que más enamora es la intimidad.  

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Autora: Lic. Elda Bartolucci

Habitualmente nos imaginamos al matrimonio como una formación estática que continúa invariable en el transcurso de los años. A tal punto que los cuentos infantiles suelen relatar "y vivieron felices hasta el fin de sus días".

Muchos conflictos y rupturas sobrevienen precisamente porque los cónyuges parten de la fantasía de este cuento de hadas. Por lo que si al cabo de los años la relación ya no es satisfactoria, esta concepción idealizada hace que se produzcan situaciones angustiantes que no permiten encontrar una salida adecuada a las crisis que afectan la relación..

A lo largo de la convivencia un matrimonio atraviesa cuatro etapas bien diferenciadas que son:

1º Fase de formación: esta fase abarca la etapa del establecimiento del noviazgo hasta la formalización de la convivencia.

La formación de la pareja implica una serie de renuncias y limitaciones, al mismo tiempo que otra serie de beneficios y satisfacciones. Pueden traer roces el renunciamiento a los vínculos y costumbres con amigos y camaradas, como también la modificación de los vínculos con la familia de origen. Muchas veces un joven no se siente satisfecho en su hogar y la pareja le permite fantasear con que ambos podrán organizar un matrimonio mucho mejor que sus padres. Muchos matrimonios fracasan porque se unen para escapar de su hogar. En otros casos hay oposición familiar frente a la persona elegida; este rechazo y discordia entre la familia y el otro pueden crear grandes conflictos en la pareja.

Esta fase puede llegar a ser muy penosa pues está llena de dudas y temores: miedo a separarse de su casa, a entregarse al compañero, a las ataduras y responsabilidades, a renunciar a las libertades, al compromiso sexual, y básicamente el miedo al fracaso al formar una familia.

2º La fase de producción: esta etapa abarca los primeros años del matrimonio y es la más creativa. Hay dos momentos críticos bien diferenciados: el inicio de la convivencia y el nacimiento del primer hijo.

Después de la boda los cónyuges intentan afirmar la identidad de la pareja, la que debe abrirse paso en la sociedad y adoptar todas las decisiones que les permitan adoptar una forma definida y propia. El matrimonio organiza su propio hogar mientras, individualmente ambos luchan por conseguir o consolidar una buena situación laboral que les permita progresar por su propio esfuerzo. La vida en común lleva a una cierta división interna de funciones, cuyo establecimiento y acomodación a las nuevas normas implican un largo proceso.. A lo que se agrega el nacimiento del primer hijo, que implica otro cambio en el proceso de adaptación de ambos cónyuges.

3º La crisis de la mitad de la vida: esta fase abarca la edad media de los padres y el inicio de la pubertad de los hijos. En las fases anteriores los problemas externos superados crean una situación de cohesión. Incluso en las diferencias y problemas, la magnitud de la tarea en común permite que la discrepancia pase a segundo plano. Pero en los años intermedios la situación cambia radicalmente; los hijos comienzan a independizarse y esta situación es una nueva crisis.

Muchas parejas pueden sentirse abrumadas por la rutina; inclusive la sexualidad puede estar afectada por esta situación. Esta es una etapa en la que juega un rol importante el cómo se atraviesen el climaterio masculino y la menopausia femenina. Es un momento delicado, ya que se pueden producir episodios de infidelidad; que podrá ser ocasional, periódica o transformarse en estable y desplazar a la pareja matrimonial.

La crisis de los años intermedios puede ser extremadamente importante para el pasaje a la madurez. Lo aparente de la vida en común se hace experimentable. Si se tiene el valor de rasgar los velos que la encubren, no se destruirá la pareja, sino que los aspectos auténticos y duraderos del vínculo quedarán a la vista y se podrán recrear aspectos valiosos de la relación. La tolerancia madura y la sabiduría de este proceso de conciliación dan valor a la historia construída y compartida de muchos años.

4º El envejecimiento: Esta etapa se puede iniciar con la partida del último de los hijos del hogar y se profundiza con la jubilación, lo cual puede crear una elevada dependencia mutua que puede ser beneficiosa, pero también puede creas nuevos problemas. Cada uno intenta hacer dependiente al otro y al mismo tiempo quiere conservar su propia independencia.

Para muchas personas la vejez significa la retirada del mundo exterior y el aislamiento en el interior del hogar. Si bien la partida de los hijos implica un gran cambio, los lazos conyugales siguen siendo fuertes e importantes y la pareja se acomoda a un nuevo estilo de vida y continúa construyendo su propia identidad, comunicándose y enriqueciéndose mutuamente, transitando juntos su madurez.

CONCLUSIÓN

Cada fase de la vida y del matrimonio crea nuevas condiciones interiores y exteriores a las que es necesario adaptarse. Algunos viven estas crisis como un enriquecimiento y para otros resultan superiores a sus fuerzas. Si a causa de conflictos individuales o de la relación los cónyuges presentan graves dificultades de adaptación a los cambios, muchas parejas no podrán sobrevivir estas etapas vitales y sobrevendrá un divorcio o una convivencia intolerable. En cambio aquellas personas que poseen una plasticidad interior y en el vínculo de pareja, podrán sortear con éxito estas etapas y culminar juntos una convivencia feliz y armoniosa.

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Autora: Lic. Elda Bartolucci

El divorcio es una de las experiencias más dolorosas que pueden atravesar los seres humanos. Cuando una pareja matrimonial decide separarse, el proceso atraviesa tres momentos bastante diferenciados: la etapa predivorcio; el divorcio propiamente dicho y la etapa postdivorcio.

La etapa predivorcio puede comenzar poco tiempo antes del mismo, a través de una situación de crisis abrupta; puede ser la fase final de un estado crónico de malestar matrimonial, que en algún punto deja de serlo y aparece la idea de la ruptura. O puede ocurrir que alguno de los miembros de la pareja no esté satisfecho con el otro, que les ocurra esto a ambos, o que hayan evolucionado de maneras diferentes y se encuentren al cabo de los años como frente a un extraño.

Pasado un tiempo, se rompe el equilibrio y uno de los dos, o ambos, deciden que la separación es la solución necesaria.

El divorcio propiamente dicho es un período que transcurre entre la toma de la decisión, el enunciado de la misma y la separación o exclusión del hogar de uno de los cónyuges. En algunos casos se inicia la tramitación legal del divorcio; en otros este proceso dura muchos años. Esta etapa involucra distintos aspectos: lo emocional, lo familiar, lo legal y lo económico. En la mayoría de los casos se producen fuertes tironeos y todo el grupo familiar se encuentra atravesando un importante proceso de duelo que puede prolongarse muchos años si la pareja se instala en un divorcio destructivo.

El postdivorcio es aquél período de tiempo que media entre la separación de cuerpos y/o la sentencia de divorcio, y la etapa donde los divorciados y sus hijos se han adaptado a la nueva situación. Es una etapa muy delicada ya que obliga a todos sus miembros a adaptarse a una nueva identidad. Ser " hijos de divorciado". "El/ la divorciada" implica la renuncia al modelo de pareja tradicional y un acomodamiento a un nuevo rol. Amigos, familiares y compañeros también deben adaptarse a esta nueva realidad.

A nivel individual, algunas personas aprovechan para experimentar y descubrir nuevas potencialidades, actividades o roles, como una manera de equilibrar lo perdido. Otras, se sumergen en una depresión paralizante que les impide elaborar adecuadamente el duelo. La actitud personal dependerá de considerar al divorcio un fin o un nuevo comienzo.

Cuando hay hijos, se aconseja plantearse la separación como pareja, nunca como padres. Este vínculo no se rompe jamás.

Derechos de los hijos de padres divorciados

1º Derecho a ser alimentado y de que sean cubiertas todas sus necesidades materiales, y que dentro de las posibilidades económicas de sus padres, el hijo no pierda su estilo de vida anterior al divorcio

2º Derecho a compartir tiempos y espacios de convivencia con ambos padres, en especial con el que ya no vive con él y a no sufrir el abandono de ambos..

3º Derecho a no ser usado como rehén o como arma de un padre hacia el otro.

4º Derecho a no tener que escuchar críticas ni a ser testigo del rencor de un padre hacia el otro, como también a no ser tomado como juez en situaciones difíciles.

5º Derecho a no ser marginados, maltratados o rechazados cuando los padres fundan otra familia o tienen otra pareja.

6º Derecho a no ser agredidos por uno de los padres porque se parece al otro,

7º Derecho a no ser expuestos permanentemente al contacto y al recambio de nuevas parejas de los padres. Se debe considerar la presentación cuando se tienen afectos y proyectos importantes con una nueva pareja.

8º Derecho a no ser privados del contacto con las familias de origen de ambos padres.

9º Derecho a tener a ambos padres cordialmente unidos en el rol de tales cuando él atraviesa momentos especiales, ya sean difíciles o muy felices ( enfermedades, cumpleaños, graduaciones, etc.)

10º Derecho a ser amado, cuidado y respetado a lo largo de toda su vida por ambos. Aquí me refiero a todos los hijos, no solamente a los del divorcio.

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Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

La persona que ha sufrido una pérdida amorosa necesariamente deberá atravesar un período de duelo: éste será clasificado de diversas maneras. La magnitud de este proceso será más o menos intenso y/o largo, dependiendo de las circunstancias en que se ha producido.


Existen tres maneras de terminar una relación: por mutuo acuerdo ( A+B deciden juntos), por imposición de una de las partes (A deja a B; o B deja a A) y por accidente o desgracias fortuitas, en cuyo caso la pérdida no depende de la voluntad de ninguna de las partes.


En el caso del mutuo acuerdo los sentimientos de dolor por la pérdida serán similares , como así también los procesos de acomodamiento a la nueva situación; pero en el caso de que una de las partes deje a otra sin el acuerdo de ésta, a los sentimientos normales de toda pérdida, deberán agregarse por parte de la persona abandonada, el rencor, el dolor intensificado, el sentimiento de baja autoestima y la reactivación del miedo al abandono, como así también la imposibilidad de establecer otra relación en los tiempos naturales. Todos estos sentimientos, excepto el rencor hacia el otro, se manifestarán también en el caso de pérdida accidental.


Estas diferencias nos remiten entonces, a clasificar el duelo de dos maneras: normal y patológico o melancólico.


El duelo es siempre una reacción emocional que se expresa por: un estado de ánimo profundamente doloroso, un cese de interés por el mundo externo, una etapa de desesperación, otra de rebeldía (porqué a mí), la pérdida de la capacidad de amar, y la inhibición más o menos importante de casi todas las funciones.


En el duelo normal, estos procesos son siempre temporarios. La persona que sufre la pérdida vive a ésta de una manera consciente y experimenta la sensación de que mundo ha quedado vacío. El sujeto retira de la libido del objeto perdido y tendrá la posibilidad de colocarla en un futuro en otro objeto de amor.


En cambio, en el duelo patológico, la persona se instala en estos procesos de una manera inamovible y sufre la pérdida por mucho tiempo. El sujeto siente que él es el que ha quedado pobre y vacío y tiene la imposibilidad de colocar esa líbido en otro objeto- Esto ocurre porque una parte del Yo del sujeto se ha identificado con el objeto perdido, y olvidarlo sería como matar una parte de sí mismo.


En el duelo normal, finalmente se impone la realidad de que otro ya no está y la persona se resigna a esta situación, con lo cual, en el final del proceso, la persona ha retirado todas su cargas libidinales del objeto perdido, por lo tanto queda libre y disponible para que aparezca otro objeto amoroso, situación que el en caso del duelo patológico es imposible de concretar: el Yo no queda libre de la identificación y no podrá entonces, hacer la renuncia al objeto perdido para colocar esa libido en otro objeto de amor.


La elaboración de una pérdida sentimental es un proceso que dividiremos en seis etapas: impacto(shock); desesperación y rebelión; dolor o pena, evaluación y adjudicación de la culpa, resignación, reconstrucción y salida


El impacto o shock de la pérdida produce una sensación de paralización, desorientación o incredulidad. Se pueden inhibir funciones vitales como el comer o el dormir. Es una etapa muy corta, donde al finalizar se desplazan los sentimientos a la emoción siguiente.


La etapa de desesperación o rebelión permite salir del shock y poner en movimiento a la persona a través de la protesta. En caso de resultar abandonado, en este momento aparecen también los sentimientos de rencor y resentimiento hacia el otro El interrogante habitual es ¿porqué a mí?.


Cuando se calma la protesta aparecen la pena o el dolor, y en algunos casos, se instala una depresión, como respuesta a la situación de pérdida. Si la persona se instala en ella, el duelo puede transformarse en patológico. Quien está atravesando este momento, está ligado emocionalmente al otro, por lo que no está en condiciones de conocer a nadie


Al menguar el dolor, se comienza a evaluar y adjudicar responsabilidades se puede procesar la pérdida mediante el análisis de lo ocurrido para encontrarle sentido. Se adjudica de esta manera, la responsabilidad a una u a ambas partes


Cuando se entiende lo que pasó y se asume la propia responsabilidad, se puede entrar en etapa de despedida : se resigna a vivir sin el otro : es el momento para decir adiós


La etapa siguiente es la de reconstrucción del sí mismo. Al poder despedirse del otro, no solamente se lo deja libre sino que la persona se deja libre a sí misma. Se logran recuperar todas las funciones perdidas y centrarse en recuperar el equilibrio; ya se está preparado para conocer a alguien, y se dispone de todas las energías para facilitar en encuentro.


La etapa de resolución implica el comienzo de un nuevo ciclo vital. Se ha resuelto el conflicto, se han hecho las paces consigo mismo y con la pareja anterior. Es el momento de la plenitud con el estado de soledad, el que propiciará que un encuentro con otra persona tenga buen pronóstico

 

 

 

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Autora: Lic. Elda Bartolucci

El nuevo matrimonio es el resultado de una elección efectuada por adultos. Los conflictos de intereses suelen ser inevitables, ya que la pareja se elige, pero a sus respectivos hijos se les impone la figura de madrastra o padrastro.

El problema es construir una identidad propia. El error más frecuente es tratar de asimilar el modelo de primera familia, es decir que los padres tratan que la nueva familia se parezca lo más posible a la primera.

El proceso de transformarse en una armoniosa familia ensamblada requiere atravesar una serie de etapas:

1 ) La etapa de la Fantasía: es un momento de rescate romántico, donde la fusión parece no sólo posible, sino idealizada. Incluir la pareja de mamá o papá puede ser una novedad pero indudablemente representa un desafío familiar.

2 ) La Asimilación: etapa donde pueden aparecer sentimientos de rechazo, celos, resentimiento y culpa en algunos de los integrantes, sean adultos o hijos.

3 ) Esta etapa de Toma de conciencia es cuando la pareja comienza a entender lo que está sucediendo. Aparecen a la luz los conflictos.

4 ) Al tener conciencia de ellos, la pareja busca el apoyo externo para intentar solucionarlos. Esta etapa se denomina Movilización. Pueden ser consejos profesionales o experienciales

5 ) La etapa de Acción consiste en articular necesidades personales y grupales para encontrar soluciones a los conflictos, pudiendo pactar acuerdos entre las partes.

6 ) Esta fase denominada Contacto, permite ir logrando la aceptación del extraño/a y la paulatina incorporación de esta persona al nuevo grupo familiar.

7 ) Finalmente, la etapa de Resolución con creciente familiaridad y confianza necesaria entre los diversos miembros de esta familia, seguramente con muchas cicatrices cada uno. Se ha llegado a un punto en el que todos pueden escucharse mutuamente y colaborar estableciendo pautas para una armoniosa convivencia.

Este proceso de siete etapas lleva bastante tiempo y puede ser abortado si alguno de los integrantes de la nueva familia se estanca en alguna de las mencionadas etapas, en especial en las primeras. En este caso, la convivencia no será la mejor alternativa y es conveniente buscar otras maneras para sostener la pareja, renunciando a la formación de una familia hasta que no cambien algunas condiciones.

La integración es mejor si:

  • Ha transcurrido un tiempo prudencial entre el divorcio ( 3 a 5 años) y la nueva pareja y se ha negociado satisfactoriamente con el ex todos los aspectos relativos al divorcio

  • La pareja tiene un hijo propio

  • Los niños son pequeños, ya que la edad más conflictiva suele ser la adolescencia

  • Los hijos pueden mantener contactos satisfactorios y relacionarse con todos los miembros de su familia anterior

  • Si el cónyuge ha fallecido que si está divorciado

  • El presupuesto económico es desahogado

  • Se busca ayuda terapéutica para ayudar a organizar el nuevo grupo familiar.

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

Definición

Como su nombre los indica, las disfunciones nos indican que algo funciona mal. En el caso de la sexualidad, se trata de personas que sufren una respuesta sexual inadecuada y no pueden gozar del acto sexual normalmente.

Han sido clasificadas como transtornos psicosomáticos por Helen Kaplan al decir que; "al igual que todos los síntomas psicofisiológicos, se presentan allí donde las defensas psíquicas son incapaces de proteger al individuo contra una "inundación" emocional. El síntoma real es la manifestación de las emociones negativas o dolorosas, que intervienen en los delicados reflejos sexuales".

Clasificación

La primera división que tenemos que hacer, y probablemente la primera pregunta que hace un sexólogo, es ¿Desde cuándo le ocurre esto?. La respuesta a esta pregunta nos permitirá clasificar la disfunción de Primaria o Secundaria.

En el primer caso, la persona inicia su vida sexual junto con la dificultad, y las causas que la han originado no suelen ser conscientes o conocidas por la misma.

En el segundo caso, ha disfrutado de una sexualidad normal, hasta un determinado momento, en que aparece la disfunción. Habitualmente está relacionada con una situación conflictiva; una crisis; (individual o de pareja) una enfermedad o una situación traumática que actúa como inhibidora de la respuesta sexual. Por lo general es más fácil acceder a las causas que la generaron, sobre todo si se acude al profesional apenas aparece la disfunción.

Etiología

Las delicadas y complejas respuestas sexuales del hombre y de la mujer dependen de la integridad de múltiples determinantes. El primer requisito para que se obtenga una respuesta sexual satisfactoria consiste en que los órganos sexuales se hallen en buen estado.

El éxito del acto sexual depende de la integridad física de los órganos sexuales y de los sistemas vasculares, neurológico y endocrino. Pero incluso disfrutando de una salud física satisfactoria, las respuestas sexuales siguen siendo vulnerables a los efectos del stress emocional y están expuestas al fracaso por efecto de un condicionamiento aversivo.

La ansiedad ante la ejecución del acto sexual y las inhibiciones específicas aprendidas de la respuesta sexual suelen ser las causas inmediatas y específicas de las disfunciones sexuales, pero también pueden existir causas más remotas y/o profundas. La neurosis muy asentada, el complejo de Edipo no resuelto, la agresividad marital o complejos de culpa, entre muchas otras causas emocionales pueden conducir a una disfunción sexual.

La división entre causas inmediatas o remotas no es exclusiva de la disfunción sexual; es un principio básico en medicina psicosomática.

En las disfunciones sexuales no podemos hablar de una única causa; si bien alguna puede ser predominante. Habitualmente se combinan varios factores que, en un momento determinado originan la misma. Estos factores pueden ser predominantemente orgánicos o psíquicos.

Entre las causas orgánicas podemos mencionar: malformaciones genitales, enfermedades endocrinas, el abuso de psicofármacos o de alcohol, enfermedades crónicas, lesiones neurológicas, enfermedades del aparato circulatorio, tumores, etc. Aunque las estadísticas del número de pacientes disfuncionales por un factor orgánico, según Helen Kaplan oscilan entre un 3 y un 20 %, es importante descartar en primer lugar esos factores con el diagnóstico correspondiente, antes de comenzar la terapia sexual correspondiente.

Entre los factores psicológicos debemos diferenciar dos clases : los netamente individuales, y los que tienen que ver con la relación de pareja.

Entre los individuales mencionaremos: una deficiente y represiva educación sexual, donde todo lo que tenía que ver con el sexo era considerado como sucio, pecaminoso y/o prohibido; situaciones traumáticas (del manoseo a la violación); ignorancia o mal aprendizaje sexual; miedos de diverso orden; al embarazo, al fracaso, a la intimidad, sentimientos de repugnancia, culpa o vergüenza, conflictos con la identidad femenina, estados depresivos o situaciones de pérdida, crisis individuales importantes (económicas, laborales o evolutivas) stress, etc.

Entre las causas de pareja podemos citar: el rechazo u hostilidad hacia el cónyuge, deficiente estimulación o inexperiencia de éste, dificultades o ausencia de comunicación; situaciones de competencia y lucha por el poder; miedo a la intimidad, pérdida del amor o crisis severas de la pareja.

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

Que una disfunción sexual trae aparejado un alto nivel de sufrimiento para quien la padece y para su pareja, si la tiene, es algo conocido y comprobable.

En la consulta sexológica se verifica permanentemente esta realidad ya que todos los pacientes que consultan por alguna de ellas, en mayor o menor medida hacen referencia a este nivel de sufrimiento y en algunos casos el tema se transforma en una obsesión. Hay algunas personas que no pueden dejar de pensar en su “falla” a ninguna hora del día: el tema se transforma en un pensamiento obsesivo, tipo “disco rayado”.

Este tipo de paciente es el que está más expuesto a padecer lo que yo llamo “Efecto dominó de la disfunción sexual”.

El mencionado fenómeno se define cuando podemos diagnosticar más de una disfunción sexual en la entrevista diagnóstica y especialmente cuando indagando  en el tiempo, el paciente nos relata que fueron  las mismas apareciendo de a una.

Este fenómeno lo he podido observar con mayor frecuencia en varones que en las mujeres que me consultan.

Por ejemplo: si el paciente menciona haber iniciado su camino disfuncional por al impotencia erectiva, un  tiempo después sufre de eyaculación precoz, y finalmente termina padeciendo  Deseo Sexual  Inhibido o Hipoactivo, ( DSI)  con una notoria disminución del deseo y de la frecuencia sexual.

El problema es muy simple y se explica de la siguiente manera:  cuando se padece una disfunción sexual tan angustiante para el varón como la Impotencia, que produce la imposibilidad penetrar u mantener una relación sexual, el nivel de dolor, ansiedad y culpa, hace que inconscientemente la persona intente escapar de la situación.

¡Y qué mejor manera de escapar que terminando rápido la relación!

Allí aparece la eyaculación precoz como un alivio a veces para poder terminar el encuentro que ha sido  cuando  menos duro y estresante. Y finalmente, después de un tiempo, el varón pierde o disminuye notoriamente su deseo sexual.

Este proceso es absolutamente normal y entendible, ya que la pérdida del deseo es un lógico mecanismo de defensa de nuestro inconsciente para evitar el sufrimiento

Y así se lo explico a los consultantes: usando un ejemplo de la vida cotidiana: uno  va a comer a un restaurante; el lugar no es demasiado cómodo, la comida tarda en llegar, no es rica  y encima es cara, nos atiende mal el mozo, y  además tardan un montón de tiempo en traer la cuenta: todo esto hace que uno tenga ganas de irse cuanto antes, cuando en realidad, una cena en un restaurante es una ocasión para disfrutar y cuando lo pasamos bien no tenemos ganas de irnos.

La pregunta que les hago es: ¿ustedes van a volver a ese restaurante? Obviamente el restaurante representa a la relación sexual. Y esto es lo que nos pasa cuando hacemos el amor gratamente: el deseo de la próxima relación sexual, se enciende con el recuerdo de la última.


En el efecto dominó de las disfunciones sexuales pasa y a la manera de una obra de teatro pasa más o menos esto:

  • Acto 1: la pareja tiene deseo sexual, intenta la erección y ésta se niega a aparecer rápida y satisfactoriamente: ambos comienzan a sufrir, sobre todo si esto ya ha pasado muchas veces antes.
  • Acto 2: se produce una erección débil, se penetra como se puede y con miedo a perderla; (ambos están más pendientes de la dureza del pene que del placer de estar juntos). Esta situación hace que él eyacule precozmente y termina la relación, haya llegado ella al orgasmo o no.
  • Acto 3: entonces la pareja se separa, la mayoría de las veces sin hablar, él, ella o ambos  van al baño y  al volver, se habla de otra cosa: la pareja hace un pacto de silencio nefasto para no agredirse mutuamente y con el objetivo incorrectamente noble  de no dañar la relación. Y  fantaseando que la próxima vez saldrá mejor, se distraen hablando  de otra cosa.
  • Fin de la obra: cada vez se buscan menos  en la cama
  • Epílogo feliz: deciden  hablar, buscar una solución y hacen la consulta al profesional.

 

Autora: Lic. Elda Bartolucci

Lo que define a una fobia sexual es el temor persistente e irracional asociado a la necesidad compulsiva de evitar sensaciones o experiencias sexuales, reconociendo la persona este miedo como irracional o excesivo.

Los pacientes fóbicos pueden llegar a evitar por completo el sexo, o restringir esta evitación o miedo a determinadas facetas de la sexualidad: a los genitales, a las secreciones y olores genitales, a penetrar o ser penetrada, al orgasmo, a que sean vistos desnudos, al beso profundo, a la masturbación, al embarazo, al sexo oral genital. Esto da como resultado en algunos pacientes que su aversión al sexo los lleva a mantenerse vírgenes durante toda la vida, aun teniendo una pareja estable.

En los casos en que el síntoma fóbico sexual aparece con claridad -fobia a la penetración, al contacto genital u otros- el diagnóstico es relativamente claro, pero en otros casos diagnósticar se hace más complicado, ya que hay ausencia de síntomas claros, pero lo que persiste es un elevado índice de angustia ante la proximidad de un encuentro sexual, pero sin la presencia de verdaderos síntomas.

Un rasgo típico de quien padece una fobia sexual es su tendencia hacia la huida (de las parejas, de la relación sexual, del hombre o de la mujer, del tratamiento, etc). Aunque también observamos como mecanismo contrafóbico una "huida hacia adelante", donde para vencer la fobia arremete contra su dificultad; es el paciente que viene a la consulta y nos dice: "a partir de hoy cambio mi vida: con el primer muchacho que salga me acuesto", o "esta vez es la definitiva, conocí una mujer en el trabajo y en un mes me caso". Estas expresiones no son más que la manifestación de un deseo que no se puede sostener en la realidad.

La fobia se presenta como una estructura defensiva construida sobre una serie de evitaciones, prohibiciones y precauciones ante determinados objetos o situaciones cuya proximidad despiertan angustia. Recordemos que el paciente se mantiene, a través de las defensas , en un cierto estado de equilibrio y recurre a la consulta cuando ve que los demás se casan y él no, cuando su pareja amenaza con dejarlo o hay ciertas presiones sociales y, por supuesto, por disfunciones sexuales.

Un ejemplo cásico de fobia sexual masculina es el del varón virgen (no adolescente), el que viene a consultar con distintos argumentos: los comentarios que comienza a escuchar : ¿por qué no tenés novia?... ¿por qué no vas con chicas?... ¿no será medio raro?; o porque aparece una mujer que le gusta y no quiere perderla por su fobia (son los célebres casos de los cuales Freud decía que "cuando aman no pueden desear y cuando desean no pueden amar"); por miedo a "caer en la homosexualidad", o dado que se va quedando solo ya que sus amigos se van casando. Es común cuando dicen: "tengo miedo a no tener la erección y fracasar...y ¿si eyaculo antes de penetrar?" Otros varones vírgenes afirman: cuando voy no sé qué hacer ...seguro que voy quedar como un ridículo, se van a dar cuenta que soy un debutante, ¡a esta edad!"

Muchos de estos miedos se presentan como racionalizaciones defensivas, que, cuando los pacientes entienden las causas concluyen: "en el fondo tenía miedo de engancharme".

En el caso de las fobias sexuales femeninas, uno de los síntomas más expresivos de la fobia es el vaginismo ( contracción involuntaria de los músculos vaginales que impiden la penetración) . En estos casos la consulta se da habitualmente luego de muchos intentos de pareja fracasados, cuando la mujer observa que todas sus amigas forman pareja y ella está sola, o después de varios años de matrimonio no consumado, y ante la presión de su pareja o del resto de la familia que comienza a preguntar¿ qué pasa que no vienen los hijos?. En muchos casos no han concurrido nunca a un ginecólogo como expresión del mismo miedo y evitación que les genera su fobia.

Uno de los casos donde se visualiza una fobia compartida por la pareja es en el llamado matrimonio no consumado. Esta disfunción se caracteriza porque la pareja, conviviente o no, luego de un cierto tiempo que ha sido fijado arbitrariamente en seis meses, no ha podido practicar el coito con penetración vaginal. A veces es uno de los dos miembros el que aparenta estar "enfermo", otras veces son ambos. Él puede tener dificultades en la erección o ella padecer vaginismo. Ella puede tener una verdadera fobia a ser penetrada y él ser un eyaculador precoz que eyacula antes de penetrar. O ambos padecer un deseo sexual inhibido. Los trastornos pueden alternarse en el tiempo o ser concomitantes, pero siempre se mantienen de a dos. El miedo los invade: a la maternidad o paternidad, al embarazo, a ser desgarrada o lastimada, a sufrir, a dañar o ser dañado en los genitales (claras fantasías castratorias. No se puede hablar de causas en general ya que cada caso de la pareja es particular, pero hay factores psicológicos o psiquiátricos, familiares, educacionales, religiosos y del vínculo en sí mismo. Pem algunos pocos casos pueden existir factores orgánicos; por ejemplo, en algunas impotencias o en las llamadas dispareunias (coito doloroso). Es importante aclarar que este sistema de interacción de la pareja se mantiene entre ambos y no porque uno de los dos sea el "culpable".

La conformación de una Fobia

Una fobia se contruye en la infancia. Básicamente se estructura sobre el temor a la castración, Sobre una fobia infantil se va estructurando la fobia del adulto, donde las situaciones peligrosas son reavivadas permanentemente en épocas ulteriores y la castración se actualiza bajo diferentes formas. Es común que el que padece una fobia sexual presente al mismo tiempo otros temores: avolar en avión, a las alturas, a exponerse o hablar en público, etc.

El fóbico desea y teme al objeto de su miedo al mismo tiempo, se asoma y huye, desea curarse pero teme que eso mismo ocurra, anhela la penetración o el orgasmo pero siente miedo ante lo que pueda pasarle.

Posibilidades Terapéuticas

Las diferentes personas implican diferentes abordajes terapéuticoa. Este hecho, que es bien conocido en el campo de las psicoterapias de orientación psicoanalítica y en las conductuales, es válido también en el campo de las Terapias Sexuales. Freud ya hablaba del "descubrimiento de que las distintas formas patológicas no pueden ser curadas con la misma técnica" y se planteaba la tarea de adecuarla a nuevas y variables condiciones . El paciente fóbico, dada sus características de ser alguien que "está siempre por irse" , en viaje permanente, nos plantea algunas dificultades particulares que muchas veces no llegan a evidenciarse debido a un aspecto nuclear en el curso del tratamiento: la frecuente deserción

El tratamiento de un paciente con características fóbicas debe ser planteado en etapas. Cada una de ellas presentará distintas dificultades y posibilitará determinadas intervenciones y no otras, en la medida que la capacidad de tolerar la angustia lo vaya permitiendo. Una etapa fundamental de todo tratamiento, sea psicoterapéutico o sexológico, es el de crear una alianza de trabajo. En esta etapa de creación del vínculo terapéutico el fóbico verificará que puede confiar en el terapeuta y probablemente continúe el tratamiento, y en este caso la posibilidad de resolver su problema sexual está muy cercana.

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

El vaginismo es una perturbación por la cual los músculos que rodean el tercio exterior de la vagina se contraen de manera involuntaria cuando el hombre intenta la penetración vaginal. Puede afectar a mujeres de cualquier edad y la gravedad del reflejo varia mucho según la persona.


Esta disfunción se debe a un espasmo involuntario de los músculos que rodean la entrada vaginal (específicamente el esfínter vaginal y el levator ani); este espasmo o reflejo se produce siempre que se quiera introducir un objeto en la vagina, razón por la cual se diagnostica fácilmente en la revisación ginecológica.


En los casos extremos, el vaginismo puede ser tan absoluto que la abertura vaginal se cierra por completo impidiendo no sólo la realización del coito, sino la mera inserción de un dedo.


Sigue luego un vaginismo no tan grave, pero que aún así comporta considerables molestias, ya que toda tentativa para realizar el coito, aunque se haga con delicadeza, cariño y sosegadamente; ocasiona dolores en la pelvis.


En sus manifestaciones mas moderadas, el vaginismo no impide a la mujer realizar el coito pero siente molestias durante el acto. No se conoce con exactitud cuál es la frecuencia del vaginismo en la población general, pero se estima que corresponde a menos del 10 por ciento de los trastornos sexuales femeninos.

El vaginismo puede estar asociado a una inhibición. Aunque algunas mujeres que padecen vaginismo se muestran muy temerosas de realizar actos sexuales; cosa que, por lo demás, puede menoscabar su capacidad de respuesta amorosa; la mayoría de ellas tienen poca o ninguna dificultad de alcanzar la necesaria excitación sexual. La lubricación vaginal se produce con normalidad, el juego amoroso puede ser placentero y gratificante y, con frecuencia, el trastorno no afecta al orgasmo (Kolodny, Masters y Jonson, 1979): Las mujeres aquejadas de vaginismo suelen mostrar una libido normal y se encuentran muy inquietas porque no pueden disfrutar del coito.


El vaginismo resulta particularmente molesto cuando se trata de una pareja que quiera tener hijos, y a menudo es esta motivación la que les impulsa a solicitar la ayuda de un profesional.


Por su parte, el compañero de una mujer afectada de vaginismo se muestra sumamente desconcertado acerca de las causas de la disfunción sexual que presenta su pareja. Muchas veces no tiene un conocimiento específico de las contracciones musculares involuntarias que generan la dificultad, y piensa que su forma de hacer el amor le causa dolor físico a ella o que ésta sabotea el coito "poniéndose tensa". Si cree lo primero, puede mostrarse cada vez más pasivo en las coyunturas sexuales. Es posible que surjan dificultades de erección, sobre todo si el hombre se atribuye la culpa de lo que está sucediendo. Si, por el contrario, achaca la culpa a la compañera, puede perder la paciencia al cabo de un tiempo y mostrarse resentido, abiertamente hostil o buscarse parejas.


El historial clínico de la mujer permite sospechar la existencia de esta alteración (si tuvo, por ejemplo, en el empleo de un tampón o de un diafragma), pero el vaginismo sólo puede diagnosticarse con certeza después de una minuciosa exploración de la pelvis.

 

Causas


Las causas del vaginismo proceden de una asociación entre el temor y el dolor; el estímulo nocivo original puede haber sido el dolor físico o alguna situación traumática de origen psicógeno.


Entre las causas de origen físico mencionaremos: himen rígido y resistente a la penetración, endometriosis, enfermedades inflamatorias de la pelvis, atrofia senil de la vagina, relajación de los ligamentos uterinos, estenosis de la vagina, etc. Todas estas causas generan dolor en el intento de penetración, por lo que el reflejo vagínico es una protección ante el mismo. Y posteriormente, este reflejo queda instalado, aunque la causa física haya desaparecido.


Entre las causas de origen psicológico mencionaremos una marcada hostilidad hacia los hombres, situación inconsciente en la mayoría de los casos, por lo que se hace necesaria la psicoterapia para descubrir sus orígenes.


Otros factores encontrados como causales del vaginismo son: educación represiva sexual, muchas veces asociada con pautas religiosas muy rígidas o poco permisivas ante la capacidad de placer femenino; sentimientos fuertes de culpa ante el deseo sexual, impotencia del compañero o efectos traumáticos de una violación o otras situaciones comprendidas dentro del abuso sexual


Tratamiento


El enfoque terapéutico nunca debe estar estratificado en un esquema fijo, sino que cada tratamiento tendrá en cuenta la diferente realidad de cada paciente. Sin embargo, ningún caso se resuelve sin que se resuelva la fobia de la paciente.


Se recomienda hacer el tratamiento combinada y simultáneamente: psicoterapia para tratar los aspectos psicológicos y tratamiento de la zona vaginal con técnicas de dilatación gradual de la vagina. En la mayoría de los casos, se incluye a la pareja de la paciente en algunos tramos del mismo, a los efectos de indicar, en el momento apropiado, su inclusión en los ejercicios prescriptos.


Ambos enfoques pueden realizarlo con éxito los médicos sexólogos con formación psicológica o los psicólogos con formación sexológica, ya que está comprobado que los tratamientos que únicamente se ocupan de una de las dos áreas, no dan los resultados esperados

 

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

Definiremos apetito sexual como primera fase del instinto sexual o fase apetitiva, en que por estímulos psicofisicos y culturales, el ser humano se excita sexualmente, con aparición de deseo sexual hacia la persona elegida. Según Vitiello y Rodrigues (1997) para que el deseo sexual pueda surgir se requieren varias condiciones : integridad anatomicofisiologica, equilibrio emocional y situaciones con potencial erótico, usualmente descritas como un clima adecuado.

Según Kaplan (1985) el deseo sexual tiene un sustrato fisiológico, fundamentalmente en los circuitos y núcleos cerebrales en la parte mas primitiva del cerebro, el sistema límbico. Para el adecuado funcionamiento de estos circuitos sexuales del cerebro se necesita un nivel adecuado de testosterona y un equilibrio idóneo de los neurotransmisores serotonina, dopamina y de las catecolaminas.

Desde la perspectiva psicológica los factores mas importantes que afectan el deseo sexual son la ansiedad, la depresión, el stress y factores negativos de la relación de pareja .

Algunas personas sienten escasos deseos sexuales porque:

1. No han aprendido a percibir adecuadamente sus propios niveles de excitación sexual fisiológica. La percepción de la excitación, está en ellos disminuida o mal clasificada.

2. No aprendieron a facilitar la excitación en si mismos.

3. Se limitan para definir una situación como sexual.

4. Tienen expectativas muy limitadas en cuanto a su propia capacidad de excitación.

5. No se perciben a sí mismos como muy sexuales.

6. Se inhiben por experiencias de fracaso anteriores

7. Tiene severos conflictos con sus parejas y " las castigan" no deseándolas sexualmente En las relaciones de pareja hay varios factores que pueden producir inhibición del deseo sexual. Entre otros, los condicionamientos negativos, las alteraciones del aspecto físico del cónyuge, las luchas de poder en la pareja, los trastornos de la comunicación, los conflictos y crisis, etc.

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La labor del docente en la etapa inicial está centrada (tal vez con más énfasis que en las posteriores) en el trabajo en conjunto con los alumnos y con los padres

En las etapas posteriores el trabajo en educación sexual también debe incluir a la familia, pero la experiencia indica que, siendo la etapa inicial donde se cuenta con una mayor concurrencia de los padres, el educador sexual deberá aprovechar esta circunstancia para contribuir al cambio actitudinal de los padres ante la educación sexual.

Es habitual que la movilización generada en la familia por el juego sexual y la curiosidad de los niños entre los 3 y 5 años, haga que éstos se acerquen al docente para solicitar orientación. En otros casos, se acercan para cuestionar el "porqué pasan estas cosas en el jardín", con una actitud acusatoria, proyectando en otros chicos (no en el de ellos) actitudes de toqueteos y juegos sexuales.

Es en esta oportunidad donde podemos colaborar en el cambio actitudinal, haciéndoles ver a los padres, que la curiosidad sexual de los hijos en esta etapa es absolutamente normal, y que los que están incómodos son los adultos debido a las pautas de educación sexual recibidas por ellos en su infancia.

Es de suma utilidad la implementación de charlas, debates, conferencias y talleres con padres en esta etapa.

En cada nivel de la etapa inicial, los padres deberían tener acceso por lo menos a una actividad esclarecedora, También es importante el ofrecer bibliografía adecuada para que ellos puedan informarse.

En la tarea con los padres hay que tener en cuenta algunas normas básicas:

a) el orientador no decide qué hacer con la educación sexual. Propone a los padres y éstos deciden

b) el educador no juzga ni culpa a los padres, trata de comprender y ayuda a reflexionar.

c) cuando se plantean situaciones muy íntimas o comprometidas, la orientación correcta es hacia la ayuda profesional, para preservar la intimidad de la familia.

Siempre es conveniente cuando se incluye la educación sexual en el aula, el previo análisis con los padres de los contenidos a brindar a los alumnos. Esto se instrumenta a efectos de neutralizar un posible sabotaje familiar por desconocimiento y para aunar criterio con los padres. También es importante efectuar una tarea de prevención primaria sobre la futura salud sexual de los niños, hablando con los padres sobre los inconvenientes de la cohabitación de hijos y padres. Otro tema a tener en cuenta es la prevención desde la familia y la escuela del abuso sexual infantil

Educación sexual y contenidos en la etapa inicial

Sala de 3 años

Diferencia anatómica de los sexos. Función uretral masculina y femenina. Explicitación de órganos correspondientes a cada uno. Función de la lactancia materna. Utilización de los nombres científicos de los órganos sexuales. El rol sexual; de los padres. Las preguntas claves en esta etapa son ¿ Porqué ella (él) tiene pene (o no tiene)? ? y ¿de dónde vienen los bebés?

Sala de 4 años

Explicitación del proceso de embarazo y parto. Diferencias entre parto natural y cesárea. El papel de padre en la fecundación. Embarazo simple y gemelar. Paralelismo entre la gestación humana y animal. Metáfora del buzo. (a los efectos de entender la respiración fetal.) La pregunta clave es ¿ cómo nacen los bebés?

Sala de 5 años

Explicitación del proceso de gestación del bebé. El uso de los órganos sexuales en la fecundación. Función del amor humano como formador de la familia. Nociones de intimidad con las funciones del propio cuerpo. Noción de caricias permitidas y caricias perniciosas entre niños y adultos. La pregunta clave es Cómo llegó el bebé a la panza de la mamá?.

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Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

El origen de la educación sexual como tema de reflexión dentro de la pedagogía la impregnó de un contenido fuertemente ligado a la información sexual. Sin duda, la información es uno de los aspectos de la educación sexual, pero ésta no se agota en la información sobre sexualidad, puesto que incluye la formación de actitudes hacia lo sexual.


Dichas actitudes tienen como trasfondo el sistema de valores, ideales, normas, pautas e ideología sobre la sexualidad que tiene la cultura en la que el sujeto vive. Tanto la escuela como la familia, aún cuando no den información sexual, siempre imprimen una dirección a la formación de actitudes que regulan la sexualidad. Dar o no dar información sexual puede quedar sometido a la decisión de los educadores: se ofrece la información o se niega, en cambio, la formación de las actitudes se produce y el adulto no puede evitarlo.


La formación de actitudes es el área que ofrece mayores dificultades para la educación sexual y ha dividido a las corrientes pedagógicas. La educación trata de rescatar los ideales de la sociedad. En las sociedades tradicionales resulta fácil responder a dichos ideales pues son los sostenidos por todos sus miembros desde varias generaciones anteriores a la joven. En estas sociedades si el educador se preguntara por los modelos de varón y mujer que orientarían su accionar educativo, aparecerían dichos modelos claramente definidos, con escasos elementos contradictorios. En cambio, en sociedades como la nuestra, aparecen como respuesta para el educador una multiplicidad de modelos coexistiendo, cada uno encerrando expectativas y requerimientos diferentes, algunos en franco antagonismo con otros.


Esta variedad de modelos surge debido a que se han modificado los roles tradicionales de varón y mujer, y estos nuevos roles no cuentan con la seguridad de un pasado histórico que significa encontrar repetidos, por varias generaciones, los actos mínimos cotidianos de hombres y mujeres y que repetirán, a su vez, los niños. En este sentido se puede afirmar que los modelos nuevos no han sido probados.


Cuando el educador, desde su rol, se pregunta cual de los modelos sociales ( femenino y masculino ) debe elegir como el más adecuado, surge el planteo de que hay que ver si es a él a quien le corresponde elegir alguno en esos términos. Pareciera que este camino lo conduce a un callejón sin salida.


En esta realidad, la educación puede plantearse la necesidad de formar niños y jóvenes que puedan ejercer el rol sexual con cierta plasticidad que les permita efectuar ajustes críticos, según las demandas socioculturales. Al mismo tiempo, ello daría lugar al surgimiento de expectativas respecto al rol sexual ajeno que respondiera a la misma plasticidad.

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Autora: Lic. Elda Bartolucci

Cuando el chico llega a la escuela ya tiene un camino recorrido en su educación sexual. Ha recibido información (correcta o incorrecta) dada por adultos o por otros niños. Si bien la escuela puede no dar información sexual y desentenderse de ella, igualmente participa como agente de educación sexual.

Las escuela incide en la educación sexual de múltiples formas: por ejemplo, por el tipo de actividades prácticas que elija para varones y mujeres; si la escuela es mixta, influye por la manera de regular la separación espontánea que en determinadas edades de produce entre niños y niñas, el tipo de interrelación que proponga, los juegos y deportes que se disponga para cada sexo, etc.

También ejercen influencia las propias actitudes del maestro frente a lo sexual, si bien en menor medida que la ejercida por las actitudes parentales. Los niños las infieren a partir de la modalidad con que el docente se refiere al cuerpo y sus funciones, sus opiniones respecto de la conducta observada en niños y niñas, el tipo de sanciones que emplee, etc.

Tanto la cautela como el temor de la escuela con respecto a los temas sexuales es captado por los niños y muchos de ellos confirman la peligrosidad de lo sexual cuando en las familias respectivas ya han vivido la misma situación.

En síntesis, la escuela solo puede plantearse si brinda información sexual o no lo hace, pero no puede dejar de dar educación sexual.

La oposición que encontró el tema de la educación sexual en la escuela ha ido disminuyendo notablemente, No obstante aún persiste cierta oposición a que la educación sexual se incluya como parte del contenido sistemático escolar. Quienes participan de esta oposición mantienen uno o varios de los siguientes argumentos:

1) Los docentes no están capacitados para dar educación sexual.
2) La educación sexual es de competencia de la familia y no de la escuela.
3) La inclusión de la educación sexual como parte del contenido curricular reforzaría la ideología del sector social del cual proceden los docentes.


Con respecto al primer argumento es necesario señalar nuevamente que el docente, quiera o no, está dando educación sexual. Por otro lado, si se refiere a la falta de capacitación por parte de los docentes, no hay que olvidar que pueden capacitarse. Además, ignorar la educación sexual puede ser la forma de mantener actitudes poco deseables, mientras que el abordaje de la problemática de la sexualidad desde el terreno pedagógico puede iniciar un camino de transformaciones.

El segundo argumento considera que la educación sexual es competencia solamente de la familia. Sin duda, la educación sexual que da la familia como experiencia vital es el núcleo de mayor influencia en la organización de la sexualidad del individuo. Pero los otros agentes educadores también dan educación sexual espontáneamente: los medios de comunicación, las iglesias, los clubes, la escuela, etc.
Si el argumento considera educación sexual como sinónimo de información sexual, significa que es de competencia familiar decidir dar o no información sexual. Sucede que hay familias que tienen como único referente para tomar una posición la experiencia personal de los padres, sin posibilidades de acceder a otras fuentes de información. Aún si quisieran revertir la experiencia personal donde la información estuvo ausente, no encontrarían con facilidad la información a transmitir. La falta de la palabra adecuada puede hacer surgir nuevamente el silencio, aunque el deseo de los padres sea otro.

Por último, el tercer argumento es esgrimido por quienes no están de acuerdo con las normas y valores que sustenta la escuela a través del personal docente. No obstante, aunque la educación sexual sistemática no sea incluida en la escuela, la ideología del maestro se manifiesta a través de la educación sexual no sistemática que el docente efectúa.

Cuando una escuela se dispone a incluir la educación sexual en la enseñanza sistemática significa que será abordada en forma graduada, es decir, conforme a las diversas etapas del desarrollo de los niños; que tenderá hacia el logro de objetivos predeterminados; que seleccionará contenidos y empleará metodologías adecuadas. Es posible que tenga cabida en el curriculum escolar y transcurra dentro del horario previsto para la actividad escolar, o bien que se planifique como actividad extracurricular.

Cualquiera sea la alternativa elegida, los aspectos a tener en cuenta son:

* Ideología que orientará la tarea y fundamentará los objetivos.
* Explicitación de los objetivos.
* Análisis del aprendizaje en los niños. Intereses y motivaciones según la etapa de desarrollo.
* Selección de los contenidos.
* Capacitación de los docentes
* Selección de metodologías, materiales, técnicas de evaluación.
* Planificación de la implementación.
* Programación de la tarea con padres.
* Evaluación y ajustes periódicos.


Los objetivos en educación sexual, pueden clasificarse en dos grandes categorías: los relativos a la información sobre sexualidad y los que orientan la formación de actitudes hacia la sexualidad. La separación no es taxativa, sino que se basa en la dominancia de uno u otro tipo de objetivos que se persigan a través de las actividades propuestas.

Se pueden mencionar los objetivos centrales que orientan la educación sexual sistemática, a los que se les agregan aquellos que expresen aspectos particulares de diversas ideologías. Los ligados a la información son:

a) Adquisición de conocimientos anatómicos y fisiológicos de la sexualidad, conforme a la etapa del desarrollo de los niños.
b) Revisión de los aspectos socioculturales vinculados a la sexualidad en nuestra cultura.
c) Conocimiento de la sexualidad como expresión del amor en la pareja humana.


Estos tres objetivos generales ligados a la información ayudan también al cumplimiento de los objetivos vinculados a la formación de actitudes hacia la sexualidad en la medida que:

1) Permitan incorporar lo sexual a través de lo cognitivo en la elaboración de la propia identidad, como un elemento valorado y respetado.

2) Permitan reconocer al otro sexo con tanto valor y respeto como al propio. A esos dos objetivos que marcan la dirección de la formación de las actitudes se pueden agregar otros que no están tan ligados a la información, sino a la forma de la convivencia diaria de los niños y los adultos en el ámbito escolar:

3) Estimular el respeto mutuo en las vinculaciones interpersonales en lugar del respeto unilateral, ya sea entre pares o entre niños y adultos.

4) Lograr que la actividad escolar sea fuente de gratificaciones para los niños y la laboriosidad del aprendizaje vaya acompañada por el placer de la tarea.

- El concepto de femineidad y masculinidad.

- Diferencia con machismo y hembrismo.

- Importancia del amor en la relación de pareja. Importancia de la familia en el desarrollo de una sexualidad adecuada.

Como actualmente suele verse, una parte importante del alumnado procede de hogares donde los padres están separados, falta el padre o la madre; o son hijos adoptados, y como uno de los puntos principales de la enseñanza que se propone es promover el concepto de familia, es importante hablar de grupo familiar en lugar de familia, por lo menos al principio.

Se puede formar entre todos una familia imaginaria, donde se individualizarán los personajes básicos: padre, madre, hijos y sobre los cuales se hablará. De ésta manera, el chico con dificultades, reconocerá que tiene un grupo familiar al cual pertenece, y al trabajar sobre una familia imaginaria no sólo disminuirá sus niveles de angustia sino que le permitirá ir desarrollando el concepto de familia; esto está en función de que en su vida futura como adulto el infortunio familiar que le tocó vivir no le imposibilite formar una verdadera familia.

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Autora: Lic. Elda Bartolucci

La adolescencia corresponde a un período evolutivo donde los cambios constituyen su característica mas importante. Es en esta época donde tiene lugar la lucha por independizarse de los padres y adquirir una adaptación social, vocacional, ideológica y sexual. De todas estas la sexual es la que tiene mayor dramatismo. Si el establecimiento de la identidad del Yo no puede desarrollarse, la asunción del rol sexual que le corresponde aparece difuso y dificultará el futuro desarrollo de la sexualidad.

En la búsqueda de identificación es común que el adolescente se rebele contra el sistema de valores y los consejos de los padres, y trata de buscar otros modelos identificativos fuera del hogar. Se agrupará entonces con otros adolescentes y constituirán "la barra", que ha de asumir el rol que antes desempeñaban los padres.

Spranger y Buhlr opinan que los sentimientos de amor y la necesidad sexual son dos componentes de la sexualidad humana que se desarrollan separadamente durante la adolescencia y que deberán unirse al final de ella para conformar la sexualidad adulta. Pero el deseo sexual del adolescente deberá ser canalizado y la forma más adecuada para que arribe a una sexualidad madura es que la educación que se brinde, ya desde la infancia, no sea condenatoria del sexo. Si a alguien se le enseña desde niño que el sexo es "malo", no podrá considerarlo "bueno" cuando adulto.

Los conocimientos científicos sobre la sexualidad siguen siendo necesarios en esta etapa, pero ceden paso a las necesidades psicoafectivas y sociales. De esta manera los objetivos generales de la educación sexual en el colegio secundario se entrelazan con los de una educación para la vida familiar y social y pueden sintetizarse en los siguientes puntos:

1) Permitir una vía de comunicación entre el adolescente y sus padres y maestros.

2) Orientar al alumno en la comprensión de los cambios que está experimentando en sí mismo y en su relación con los demás.

3) Brindar los elementos necesarios para que gradualmente cada uno pueda comprender y encontrar soluciones a sus propios problemas personales.

4) Desarrollar normas de conducta sexual basadas en la responsabilidad del propio comportamiento para que no lesiona a los demás ni lo afecte a él.

5) Entender que existe diferencia entre amor y enamoramiento, y que el amor presupone una actitud madura que permite la formación de una pareja con mayores posibilidades de felicidad y estabilidad.

6) Desarrollar sentimientos de orgullo familiar donde el amor de pareja y los hijos permitan actuar una paternidad responsable.

7) Comprender que la necesidad de canalizar nuestros deseos sexuales no incluye el perjudicar a otro usándolo como instrumento sexual.

8) Comprender los peligros que conlleva el comportamiento sexual inadecuado en el futuro sexual del individuo.

Detalles de la programación temática

Tercer año (15 años)

- Revisión de los conceptos anteriores
- Las funciones de la madre y el padre en la dinámica familiar
- La responsabilidad parental frente al cuidado de los hijos.
- Importancia que el amor tiene en el cuidado y desarrollo de los hijos.
- Planeamiento familiar
- Iniciación sexual y concepto de sexualidad responsable
- Sexo reproductivo, sexo por amor y sexo recreativo
- El acto sexual como función adulta
- El concepto de anticoncepción
- Sida. Descripción de la enfermedad y métodos de prevención

Cuarto año (16 años)

- Revisión de los conceptos anteriores.
- La elección de pareja y el noviazgo.
- La pareja adolescente
- Adaptación para la vida matrimonial y familiar.
- Diferencias entre atracción sexual, enamoramiento y amor.
- Preparación para la paternidad y la maternidad
- El concepto de paternidad responsable. Embarazo adolescente .
- El aborto
- Hetero y homosexualidad
- Conocimiento, clasificación, indicaciones y técnicas anticonceptivas.
- La promiscuidad y las enfermedades de transmisión sexual (sida).

Quinto año (17 años)

- Revisión de los conceptos anteriores.
- Desviaciones de la conducta sexual.
- Conducta sexual adulta y concepto de disfunciones sexuales
- Enfermedades de transmisión sexual.
- Aborto; consecuencias físicas y psíquicas.
- Las crisis familiares y sus consecuencias para los hijos.
- Estabilidad familiar y salud mental.
- Reforzar la prevención del Sida

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Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

Para implementar cualquier recurso didáctico es menester partir de las posibilidades reales tanto en cuanto a espacio físico como a recursos humanos y materiales de la escuela, como así también a las características específicas del medio social al que pertenecen los alumnos.

Para interpretar el material didáctico en la educación sexual tenemos que referirnos a la especificidad del proceso de enseñanza - aprendizaje, en el que la didáctica cumple un papel fundamental al facilitar dicho proceso.

La didáctica en este ámbito se entiende como la estrategia que posibilita el aprender a aprender o el aprendizaje que sólo puede darse en la medida en que confrontan y socializan una actitud, un comportamiento, una información, un valor o un concepto.

Cuando hablamos de educación sexual en la escuela nos referimos a la construcción de un "espacio de reflexión" en el que participe toda la comunidad educativa: padres de familia, maestros alumnos, exalumnos y directivos, y donde las metodologías que se adopten hagan posible explicitar lo que está oculto y participar en la construcción de valores, comportamientos, afectos, actitudes, conceptos o referentes.

Dentro de este marco, identificamos dos aspectos que deben estudiarse:

El científico y el simbólico, que se expresan cada uno a través de un lenguaje propio: El lenguaje científico define, explica y demuestra, por ejemplo cuando hablamos de métodos reguladores de fertilidad, enfermedades de transmisión sexual o anatomía sexual; el lenguaje simbólico es el que representa. Es el caso de la metáfora, el refrán, el mito o el relato, que más que explicar o definir un concepto intentan justificar un valor, una actitud o un comportamiento.

Aquí nos enfrentamos al primer problema cuando hablamos de materiales didácticos para la educación sexual.

El material didáctico se identifica como un producto o instrumento o, en el mejor de los casos, como una guía para facilitar un proceso de aprendizaje.

A veces ese producto se nos presenta terminado, como en las enciclopedias y textos. Otras nos da la posibilidad de terminarlo o complementarlo o se nos muestra a manera de insumo para construir.

En uno u otro caso debemos tener en cuenta la finalidad del material que se va a utilizar y producir, dependiendo del marco referencial dentro del cual se entienda la educación sexual, pero en todos los casos debe propiciar el descubrimiento y la participación, el reflexionar, el entendimiento y permitir también la construcción de los mismos materiales y la expresión de nuevas simbologías y referentes culturales.

El uso de materiales didácticos en la enseñanza ha tenido una progresiva acogida entre los educadores; su divulgación por medio de campañas, la presión del mercado y la expansión de nuevas tecnologías explica su demanda.

En el sector educativo los materiales didácticos han tenido una doble utilización: el aprendizaje del material didáctico y el aprendizaje a través de él.

En la educación sexual el material didáctico y pedagógico debe ser el medio fundamental que recoja y haga presente en la comunidad educativa la expresión de las nuevas estructuras de pensamiento acerca de la sexualidad. Por lo tanto, debe enmarcarse dentro de los parámetros filosóficos, éticos, pedagógicos y metodológicos del proyecto pedagógico de la escuela o colegio. Los maestros y maestras deben entenderlo no como guía o muletilla, sino como un material de apoyo que al utilizar elementos visuales, sonoros y audiovisuales produce en quien los utiliza procesos de creación e innovación susceptibles de usar en talleres, documentales, relatos, audioforos, cineforos, sociodramas y en todos aquellos espacios que la comunidad contemple en su propio proyecto pedagógico y de acuerdo con sus necesidades y realidades socioculturales.

El impreso es un medio vital dentro de la tradición cultural del docente. Dentro de este contexto lo que no está escrito no existe. Se explica así la demanda que por parte de los docentes tienen los textos escolares.

Ahora bien; si tenemos en cuenta que los medios de comunicación, como el disco a través de la radio y el dramatizado a través de la televisión, ejercen gran influencia en la conformación de los referentes que padres, madres, niños y adolescentes tienen sobre el comportamiento sexual, es necesario involucrar al proceso pedagógico los mismos medios, en especial la música y el video, pero de manera intencionada, para cambiar el imaginario colectivo por una propuesta humanista y científica de la sexualidad, que se articule a la propuesta curricular

Las canciones o la música acompañada de mensajes positivos, brinda la posibilidad de transformar el imaginario dando cabida al amor, a la convivencia, a la tolerancia y al respeto a la diferencia, en reemplazo de los conceptos de pérdida afectiva, abandono, desamor, odios y rencores que muestran las letras de boleros y baladas.

Los videos pueden presentar en cuadros argumentales situaciones que dan a la comunidad educativa la posibilidad de analizar los diferentes aspectos que desarrolla la estructura curricular: la responsabilidad como concepto y valor; el cambio como proceso de autoconocimiento; la identidad como reconocimiento; la sexualidad como expresión afectiva y erótica.

La utilización de recursos didácticos en la educación sexual requiere de creatividad por parte del docente.

El material auxiliar puede ser producto de la labor creativa del educador y sus alumnos (hacer recortes, filminas, láminas, textos) Este material auxiliar en cualquier área de la educación es de suma utilidad pero en todos los casos debe ser un instrumento que complemente la labor pedagógica, pero nunca debe sustituir a la palabra del docente.

El método a seleccionar depende fundamentalmente de nuestros objetivos y obviamente varía según el educador; ya que cada uno manejará un recurso u otro con mayor o menor comodidad. Según su estilo personal. En algunos casos se utilizará un recurso audiovisual, en otros casos se recurrirá a la tradicional tiza, pero ningún recurso impedirá que se corte la comunicación educador-alumno. Estos recursos siempre son el soporte de la palabra. El poder de la imagen particularmente en poblaciones infantiles es impresionante ya que puede resumir y ser más concreto que una explicación oral por ser más atrayente.

Para obtener resultados en el conocimiento debemos disponer de material docente tales como: libros, textos, artículos de divulgación, material audiovisual (diapositivas, videos y transparencias), seleccionar lecturas para su posterior análisis, folletos y pequeños libros para distribuir entre los alumnos.

Para obtener resultados en las actitudes señalo mi preferencia por filmes y películas, videos, programas de TV, escenas mudas etc., ; Ya que ofrecen modelos de conducta y permiten debates y discusiones grupales. Además, dinamizan el grupo en pro de conseguir ciertos objetivos permitiendo la toma de conciencia de situaciones en las cuales los alumnos se sientan implicados. Además disponemos de otros recursos tales como las figuras anatómicas, posters, fotos, grabaciones, marionetas, pinturas, etc.

Para obtener resultados sobre los comportamientos, que es el objetivo más difícil, sigue siendo la herramienta más poderosa, la propia actitud del educador ante su propia sexualidad, así como resulta en la familia el modelo sexual que representa cada progenitor con respecto al modelo sexual de género. correspondiente.

 

 

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Autora: Lic. Elda Bartolucci

La educación sexual puede realizarse de diversas maneras. Dado que se trata de un proceso tan complejo, a los efectos de poder interpretar sus alcances, Flores Colombino , la ha clasificado en tres distintas modalidades

1.- Educación sexual informal: es el proceso que dura toda la vida, por el cual el ser humano adquiere actitudes, valores, habilidades y conocimientos de la experiencia cotidiana y de las influencias y recursos educativos de su medio ambiente. Ocurre sin ser planificada, por lo tanto no es intencional. Se da en la familia, grupos sociales primarios, clubes, iglesias, y en los medios de comunicación. Sobre este tipo de Educación sexual ya nos hemos explayado enteriormente.

2.- Educación sexual no formal: son a quellas instancias y acciones educativas que están organizadas fuera del sistema educativo formal. La educación sexual no formal trata de servir a diversos grupos estudiantiles y tiene objetivos muy precisos. Va dirigida a personas que han solicitado voluntariamente alguna actividad de educación sexual muy puntualmente, como una clase o serie de clases sobre el tema con un determinado nivel de la enseñanza o un determinado grupo de chicos. Habitualmente se invita a un profesional, el que muchas veces no es idóneo en le tema y que responde a la ideología o religión de la institución que lo invita. Si es en una escuela, siempre es una actividad extracurricular y los programas son limitados, respondiendo a un objetivo específico. Al no depender del estado, no alcanza a toda la población y queda circunscripta a la demanda de los directores que detectan la necesidad y actúan generalmente "apagando incendios"

3.- Educación sexual formal: es el sistema de educación jerarquizado, graduado cronológicamente, que se inicia en el jardín de infantes y culmina en la universidad. Está integrada a la curricula del Ministerio de Educación del país que la implementa, por lo tanto obedece a una política educacional con objetivos bien claros. Como depende del sistema educativo, la ideología que orienta la tarea es concordante con la del sistema gobernante. Normalmente es respetuosa del pluralismo ético de la población, por lo que es valorativamente neutral en los aspectos morales.

Suele estar diseñada por especialistas en educación sexual, lo que garantiza el adecuado manejo de información a suministrar y en la mayoría de los casos es implementada por los docentes a cargo del aula, formados en la temática por profesionales especializados.

Tiene la ventaja por sobre la educación sexual no formal, que al estar instrumentada desde el estado, llega a todos los niveles sociales y no solamente a aquellos que pueden pagar expertos en el tema, como sucede con los colegios privados.

Autora: Lic. Elda Bartolucci


La curiosidad sexual infantil sigue los mismos patrones de la curiosidad por otros temas, de acuerdo a la maduración afectivo-intelectual de cada niño. Nos referimos a un modelo generalizado, haciendo la salvedad de que las referencias a los tiempos siempre son estimaciones estadísticas, las que se ajustarán en cada caso a la historia personal y familiar de un niño.

En el caso de la curiosidad infantil puede ocurrir que un niño reprima las preguntas sobre sexualidad, porque ha recibido mensajes verbales o no verbales inhibitorios. Estos hechos pueden darse en al familia o en la escuela indistintamente. Cuando el adulto reprime o hace silencio ante una pregunta del niño, y éste sencillamente, aprende a no preguntar sobre sexo. Son muchos los interrogantes que se plantean los padres y los docentes sobre cómo actuar frente a las manifestaciones de la curiosidad sexual infantil.

En primer lugar debemos aceptar que existe. Como decía Freud :....."ningún niño o por lo menos, ningún niño de inteligencia completa o superior llega a la pubertad sin que los problemas sexuales hayan ocupado ya su pensamiento en los años anteriores a la misma".

 

Considero importante analizar esta cuestión desde dos puntos de vista:

1º ¿Cómo ven los adultos la sexualidad infantil?

2º ¿Cómo los niños manifiestan su sexualidad?

 

Con respecto al primer ítem encontramos que la mayoría de los padres manifiesta una cierta incomodidad o una inhibición para encarar la problemática. Si hablamos de los docentes, la situación no es demasiado diferente, pero se puede observar actualmente una apertura hacia el tratamiento de los temas de sexualidad en el aula. Las inquietudes de la mayoría de los padres y docentes están centradas en cómo encarar la información sobre sexualidad, especialmente en las siguientes situaciones: embarazo de un hermanito, preguntas sobre la concepción, cómo actuar frente a la masturbación y juegos sexuales de los niños, qué hacer ante las conductas afeminadas de un varón o "machonas" de una nena, etc.?

En adelante haremos un recorrido sobre la evolución de la sexualidad infantil, de la curiosidad que acompaña a cada etapa y de algunas pautas de educación sexual correspondientes a cada una.

La etapa oral (1er año)

El niño al nacer se conecta con el mundo a través de su boca; es en contacto con el pezón de su madre que se alimenta para su supervivencia, a través del reflejo de succión, sino que obtiene placer a través de ese contacto. Podemos observar como el chupeteo del niño se produce inclusive en ausencia del seno materno, a través de acciones autoeróticas motivadas por la alucinación del pecho. Estas son manifestaciones exclusivamente de placer. Este placer va erotizando su boca y será una impresión indeleble que investirá esa zona, transformando la misma en una de las principales zonas erógenas de su cuerpo. No escapa a ningún adulto el entender la importancia del rol de la boca en el placer sexual, ya que este placer se expresará a través del contacto con el otro en el beso y en el buco-genital. La educación para la sexualidad comienza con el nacimiento de un hijo.

En esta etapa la indicación más importante para la madre es la de que se permita esta importante conexión afectivo-sexual con su hijo a través de la lactancia natural. En el caso de que ésta no fuese posible, aconsejo descubrir el seno durante los primeros meses del bebé y apoyar su cara contra el mismo mientras se lo alimenta, a los efectos de lograr un mayor contacto entre ambas pieles.

Otra indicación importante es la de no prolongar más allá del fin del primer año de vida la alimentación por succión, sea a través de la leche materna o del biberón, y el uso del chupete como sustituto de gratificación.

Se ha comprobado que tanto la frustración como la excesiva gratificación provocan síntomas similares: si prolongamos la lactancia más allá de lo indicado podemos provocar la fijación de la libido en la zona oral. Si frustramos al niño en el contacto afectivo, como puede suceder con la ausencia de madre o con una madre fría y/o distante, se provocará una situación de carencia afectiva que provocará también una fijación en cualquiera de las etapas. Tanto por exceso como por defecto, la libido se estanca en una zona erógena y el individuo regresa a esa zona ante situaciones conflictivas. Este concepto es conocido como regresión.

Etapa anal (2 años)

Es un momento de la vida infantil, donde la libido se desplaza de un extremo de sistema digestivo (la boca), al otro (el ano).

El niño centra su interés en ano y uréteres mediante la toma de conciencia brindada por la madre a través del aprendizaje del control de esfínteres. Cuando retiene o expulsa sus productos (orines y excrementos) el niño siente placer y además se da cuenta de que estos movimientos provocan distintas reacciones familiares, especialmente un gran interés de su mamá.

Estas reacciones familiares pueden ser estímulos gratificantes del aprendizaje, o castigos desmedidos y exigentes que el niño no puede evitar. Esta relación entre aprendizaje y refuerzo, sellará definitivamente en la mente del niño un esquema mental de premio y castigo. También puede dejar fijada su libido en esta etapa por varias razones: la relación entre la acción de controlar sus esfínteres y el premio o castigo es abrumadora y provoca una inundación emocional superior a la necesaria o la mamá ha iniciado el entrenamiento esfinteriano a destiempo.

Es inapropiado iniciarlo antes de la maduración neurovegetativa, pero también lo es hacerlo a posteriori. Estimo que un niño se encuentra preparado para dicho aprendizaje alrededor de los 2 años de edad.

Etapa fálica (2 años y medio en adelante)

Como sabemos, en la etapa denominada fálica, un niño o niña comienza a interesarse por sus genitales, ya que su interés sexual (su libido ) se desplaza del ano ( una vez superada la etapa anal) a los mismos, porque descubre la existencia de su pene o vulva.

También, mediante la observación descubre la existencia de genitales de otras personas, y por lo tanto las diferencias sexuales del hombre y la mujer. Es en este momento en que el niño toma conciencia del placer experimentado por tocarse y acariciarse los genitales.

Son las primeras manifestaciones conscientes de masturbación infantil. Veremos al varón acariciarse hasta entrar en erección y a la niña acariciarse la vulva. Es adecuado no reprimir estas manifestaciones, porque no debemos olvidar que mediante la autoexploración el niño adquiere nociones anatómicas sobre su propio cuerpo. Pero sí deben acotar, tanto los padres como los docentes que presencien estas conductas, tal como se hizo con el aprendizaje del control de esfínteres, que las actividades masturbatorias pueden realizarse en el lugar apropiado.

Pensemos que el niño pudo aprender que tanto el orinar, como el defecar se realizan en el baño y no ante la vista de otros, ya que son actos privados. Por lo tanto, podrá limitar sus juegos sexuales a sus espacios íntimos.

Con respecto a la curiosidad sexual Es en esta etapa donde comienza la curiosidad sexual infantil y las verbalizaciones acerca de ella, ya que al descubrir la existencia de su genital, el varón comprueba que una niña no lo tiene, y la niña descubre que a ella le falta algo que tiene el varón.

Consideraciones generales: Las manifestaciones de la curiosidad sexual de un niño se realizan de muchas maneras. A través de gestos y miradas expresan sus interrogantes. Pero a medida que el niño avanza en las adquisiciones del lenguaje, comienza la etapa de las preguntas sobre sexualidad.

Es aconsejable contestar siempre a dichas preguntas, y hacerlo con un lenguaje que el niño pueda entender. Pensemos que un niño cuando pregunta algo, es porque está preparado para recibir la respuesta. Aconsejo no avanzar más allá de lo que el niño pregunta; simplemente debemos satisfacer la curiosidad de ese momento.

El niño a medida que se le van satisfaciendo los interrogantes, va construyendo en su mente la pregunta siguiente. Es adecuado nombrar a los genitales por su nombre científico. Los varones tienen pene y testículos; y las niñas, vulva y vagina.

Los adultos tratamos de disfrazar los órganos genitales con otros nombres que nada tienen que ver con lo genital. Esto no resulta adecuado para el correcto aprendizaje de la anatomía humana. Respondamos a las preguntas sobre sexualidad con naturalidad. Es entendible que los adultos que no han sido educados sexualmente de esta manera, no les resultará fácil contestar ciertas preguntas. Este es un obstáculo que debemos superar si no queremos seguir transmitiendo a los chicos un modelo de ocultamiento acerca de temas sexuales

Preguntas y respuestas

Lo primero que pregunta un chico es acerca de su genital y porque ella o él lo tiene o no lo tiene. Nos estamos refiriendo al pene. Se le debe explicar que hay dos clases de personas: varones y nenas. Las nenas son como la mamá y los varones son como el papá. Los varones tienen pene y testículos y las nenas tiene, vulva y vagina.
Más adelante se les explicará acerca de los genitales internos femeninos: que las nenas además tienen útero y ovarios.

A continuación pregunta de dónde vienen los bebés. Se les debe explicar se forman en el vientre o la panza de la mamá.

Tiempo después suele preguntar por dónde salió y se le dirá que cuando el bebé está crecido sale por la vagina. Como ya estará informado de las diferencias anatómicas de los sexos, él/ella tendrán conocimiento de la existencia de la misma.

La siguiente pregunta es la que más inquieta a los padres: es cuando el chico pregunta cómo llegó el bebé a la panza de la mamá. La respuesta debe incluir la participación del padre, ya que de no hacerlo, los niños no entenderían que son hijos de ambos.
Se le debe contestar que mamá tiene una celulita dentro de su vientre, la que se une con otra que aporta su papá y que de esta unión se forma el bebé, el que irá creciendo y madurando hasta que esté en condiciones de nacer. Que el papá pone con el pene (que por eso es largo) en la vagina de la mamá, (que por eso es profunda) su celulita para que se junte con la celulita de mamá y pueda formarse y crecer so bebé.
Los niños toman esta explicación con naturalidad si se les explica de esta manera y lo que es más importante, entenderán que pueden acudir a sus padres para preguntarles sobre cualquier tema.

Todos estos temas suelen ocupar el interés de los niños entre los 3 y los 7 años. Muchas veces los procesos intelectuales se ven adelantados porque es un hermanito mayor el que pregunta delante de un niño menor; por consiguiente, los padres deberán adecuar la información y el lenguaje a la edad cronológica y nivel de maduración

Esta información también puede refrendarla o proporcionarla el docente de Nivel Inicial o del primer ciclo de la EGB. Es conveniente que la escuela incluya a los padres en charlas sobre educación sexual para lograr el consenso y no brindar informaciones contradictorias.

Los chicos suelen repreguntar en otros lugares cuando tienen dudas o simplemente para ratificar lo que algún adulto les informó. De allí la importancia de actuar en conjunto a los efectos de no confundir a los chicos. Una vez satisfechos estos interrogantes sobre el origen de la vida, y a medida que van creciendo, la curiosidad sexual infantil comienza a transitar sobre otros andariveles, hasta llegar a la pubertad. Se interesan acerca de diversos temas como el noviazgo y el matrimonio, la menstruación y el desarrollo sexual, las relaciones sexuales, la homosexualidad, el transvestismo, los abortos, etc.

Debemos comprender que la curiosidad sexual de los niños y los adolescentes en la actualidad, está muy incentivada por la presencia constante de temas de sexualidad a través de los medios de comunicación masivos, en especial de la televisión. Por lo tanto, considero que el período de latencia (de los 6 años a la pubertad) es cada vez menor, ya que la hiperestimulación producida por la apertura social hacia los temas de sexualidad, mantiene curiosos e interesados a los niños y obliga a los adultos a mantener siempre abierta la puerta de la comunicación sobre dichos temas

Autora: Lic. Elda Bartolucci


La adolescencia es un período evolutivo que se caracteriza por presentar intensas modificaciones corporales, psicológicas y sociales, siendo una fase intermedia entre la niñez dependiente y la autonomía adulta. En nuestra cultura tiene su inicio aproximadamente a los 12 años y se extiende, también en términos aproximativos, hasta los veinte. Su extensión cronológica presenta notorias variaciones culturales ya que depende en gran parte de la situación sociocultural en que esté inserto el adolescente. En algunas culturas primitivas casi no existe y lo mismo ocurre en nuestras zonas o provincias más marginadas o pobres. En cambio en ambientes más pudientes y cosmopolitas, la sobreprotección genera un alargamiento de la adolescencia casi hasta los 30 años.

En algunas civilizaciones primitivas la adolescencia queda consagrada mediante los ritos de iniciación que permiten el acceso al carácter de adulto, obviando de esta manera el "padecer" adolescente occidental. En nuestra cultura , la carencia de tales ritos obligan al adolescente a afirmarse en los planos social, afectivo y sexual. Especialmente en este plano, el joven se ve sometido a la "moratoria sexual", aquella que le exige una demora en la concreción de su vida sexual, ya que aún cuando su cuerpo está preparado para la reproducción, su maduración psicológica y social no acompaña este proceso.


Las fases de la adolescencia


Martín y Madrid dividen a la adolescencia en tres períodos, los que no están separados claramente e incluso habitualmente se superponen. Pero esta subdivisión nos permite observar, clasificar y ordenar el material evolutivo. Estas etapas son:


1. La pubertad ó primera adolescencia (10 a 14 años)

La pubescencia consiste en aquellas transformaciones anatómicas y fisiológicas que llevan al individuo a la transformación adulta. En la niña, la menarca y en el niño, la primera polución son los signos físicos que, junto a la aparición del vello corporal y pubiano y a la depositación de las grasas en distintas zonas, indican que el proceso de cambio está instalado. Es importante señalar la necesidad de informar y preparar a los jóvenes por anticipado de estos cambios, a los efectos de atenuar el impacto de los mismos, como así también de desmitificar las viejas ideas que asociaban la menstruación con la idea de enfermedad e impureza.

Se caracteriza por:

* La polarización de los impulsos, que son comandados por lo genital y los cambios en los caracteres sexuales secundarios.

* La reorganización emocional dentro de un profundo caos.

* Los intentos repetidos de separación de los objetos primarios de amor ( padres y familia) con sus correspondientes procesos de duelos.

* Una cantidad de libido flotante, que no tiene dónde dirigirse

* Un intento de organización psíquica a través de los mecanismos de defensa del Yo, alternado con momentos de confusión y desorientación


Los cambios biológicos son tan abrumadores y la inundación emocional es tan intensa, que habitualmente uno de los mecanismos de defensa en esta etapa es el ensimismamiento, como reacción ante el peligro fantaseado de los cambios que lo descolocan .

2. La adolescencia media (14 a 16-17 años)


Incitados por los cambios biológicos, en este momento, la mayoría de los adolescentes dan un paso decisivo hacia la heterosexualidad, inicialmente muy difusa y promiscua.

Si en la pubertad el acento está puesto en el irrumpir de los procesos biológicos, en esta etapa el énfasis está en lo psíquico, en lo emocional y afectivo, en el mundo de las ideas y los valores éticos e intelectuales.

Se produce la renuncia decisiva e irreversible de la figura del padre del sexo opuesto como objeto incestuoso; el corte y la discriminación de ambos como modelos y la autoconcentración y el descubrimiento de experiencias internas, entre las que pueden aparecer sentimientos de mística o procesos de militancia política ideológicos.

Es la búsqueda de la propia identidad, con todas las restructuraciones y desprendimientos que implica. También con todas las marchas y contramarchas que suponen el atravesar etapas decisivas y la toma de decisiones importantes.

Esta identidad nueva del sentir, pensar y actuar por sí mismo se distanciará mucho del mundo adulto conocido, y buscará apoyo y comprensión en otros. Especialmente en sus pares, lo que dará origen al fenómeno grupal típico de la adolescencia, como es la uniformidad de estilos desde las vestimentas, las modas y modismos característicos y exclusivos.

En lo sexual el signo patognómico es el pasaje del autoerotismo a la heterosexualidad ( o la homosexualidad), fenómeno que habitualmente se da entre individuos del mismo grupo o barra. Eligen dentro de sus grupos de pertenencia, ya que aún no se animan a salir al extragrupo para buscar pareja. El miedo más grande a lo desconocido puede expresarse con conductas homosexuales, que significa un autoencierro a nivel grupal y la imposibilidad de pasar a la complementación de la diferencia. No debemos confundir estas confusiones de la identidad sexual con actos homosexuales de exploración con homosexualidad propiamente dicha.


3. La adolescencia resolutiva (desde los 16 años)

Si el adolescente ha transitado normalmente las etapas anteriores, en esta fase se encuentra en condiciones de afrontar sus grandes opciones.

Sus elecciones más importantes son la vocacional y la afectiva. La profesional está íntimamente relacionada con la inserción en el mundo y la afectiva está ligada con la intimidad y la sexualidad.

Para poder acceder a estas elecciones es necesario consolidar una personalidad, una estructura psíquica estable, serena, con capacidad de opción, no quedar atrapado en miedos y una vez hechas las opciones, asumir con responsabilidad lo elegido, renunciando maduramente a todas las otras opciones que se han desechado.

Es necesario un nivel mínimo de autoestima y autoconfianza básicos para sustentar estas elecciones, que serán decisivas por el resto de sus vidas.

Como es de suponer, este proceso no es simple, ya que en la actualidad existen grandes dificultades para lograr esa madurez afectiva.

En la esfera de lo afectivo-sexual es posible que se den como alternativas intermedias:

A ) Elecciones precipitadas, sin compromiso real.

B ) Actuaciones de pareja, sin asumir al otro y por consiguiente, sin proyectos.

C ) Miedo a elegir ( no elección).


Si no se desarrolla la personalidad afectivamente nos encontramos con jóvenes indecisos, frustrados, encerrados, que no pueden gozar ampliamente del amor y la pareja y que pueden tardar largos años en lograr la madurez necesaria para definirse afectivamente.

En el aspecto exclusivamente genital, encontramos que los adolescentes en esta fase practican tres tipos de relaciones sexuales:

Relaciones sexuales precoces

Se caracterizan por estar disociadas de la afectividad, son tenidas para satisfacer el impulso genital. En los varones se llega por impulso propio y por presión del ambiente social, y cumplen la función de autoafirmación de la virilidad.

En las chicas, la motivación puede ser propia, pero la doble moral imperante hace que sientan mucha culpa frente a sus impulsos eróticos, lo que hace que muchas veces accedan a la presión que ejerce sobre ellas el varón. En otros casos, hay una necesidad compulsiva de iniciarse sexualmente y de sacarse de encima la virginidad como si fuese una muestra vergonzosa de infantilidad.

Relaciones amateurs

Es una práctica caracterizada por la fantasía de prestarse un servicio mutuo, sin compromiso afectivo. Se basa en el ¨aquí y ahora¨, donde no importa demasiado el otro, lo que hace que no sea un buen aprendizaje para la intimidad, sino para la genitalidad. No implica entrega total y suelen ser relaciones de corta duración y muy frustrantes.


Relaciones pre-matrimoniales o de compromiso afectivo.

Se basan en sentimientos, lo que hace que resulten enriquecidas por la entrega que implican el amor o el afecto. Se toma al otro no como objeto sexual, sino como persona total y casi siempre incluyen un proyecto de vida, aunque éste no llegue a cristalizarse en la práctica. Es la clásica pareja de novios adolescentes, que viven su noviazgo como antesala del casamiento.

Colaboración: Lic. Luis María Aller Atucha

 

Un programa para adolescentes y jóvenes vinculado a su sexualidad, dentro del cual se encuentra el tema de los embarazos tempranos no planeados ni deseados, debería ser integral, entendiendo por integral no sólo la información anticonceptiva, sino también la preocupación de lograr para la sexualidad juvenil espacios sociales y culturales, es decir el reconocimiento de la existencia del hecho, y espacios físicos, ya que la mayoría de los coitos entre jóvenes se realizan en lugares sin la privacidad y la comodidad adecuada. Esto los lleva a iniciarse en forma poco placentera y culposa.

La búsqueda y creación de estos dos espacios implica asumir y defender el derecho a gozar de un sexo totalmente desvinculado de la reproducción. Es decir, un sexo que no esté necesariamente en concordancia con el "sexo oficial" . Este enfoque integral para programas de adolescentes y jóvenes, obligaría a entrar en terrenos que, tradicionalmente, los planificadores familiares y muchos educadores sexuales confesionalmente formados no dominan, como lo es el autoerotismo, la homosexualidad, la bisexualidad, las prácticas sexuales no coitales y las variantes de la conducta sexual.

El enfoque integral de la sexualidad juvenil debería permitirse abordar no sólo el tratamiento de ésos temas poco discutidos y relegados, sino que los programas deberían ser verdaderos propiciadores de una sexualidad sana, placentera y responsable.

Respecto a la creación de los espacios sociales y físicos, creemos que es una de las grandes frustraciones de los jóvenes.

Espacios sociales poco a pocos se van creando. Cada vez es más la aceptación de la iniciación coital temprana y el reconocimiento de su existencia, aunque no por eso se aligera la carga de culpa y señalamiento. Pero se ha avanzado muy poco respecto a la creación de espacios físicos.

Los jóvenes tienen relaciones coitales, por lo general, en lugares poco apropiados y carentes de comodidad y hasta de intimidad. Por investigaciones realizadas en Perú sabemos que más del 80% de los coitos juveniles se tienen apresuradamente en parques públicos o en baños de discotecas. Conversaciones con colegas que han estudiado el tema en Argentina nos confirman que algo muy similar está sucediendo en este país. No negamos que puede ser excitante y hasta exótico hacerlo alguna vez de ese modo, pero el ejercicio coital rutinario de esa manera debe ser frustraste.

La sociedad no se ha preocupado por saber dónde y cómo se producen los encuentros coitales de los jóvenes. Se cierran los ojos ante esta dura realidad. En algunos países, como Argentina y Brasil, donde la red de "moteles" o "albergues transitorios" está muy desarrollada, los jóvenes con aspecto de mayores (la Ley obliga que sean mayores de 18 años ) y que cuentan con el recurso económico adecuado, tienen esa posibilidad que les asegura comodidad y privacidad. Pero el problema subsiste para los que carecen de medios económicos y para los menores de 18 años.

La despreocupación de los adultos ante el problema y la poca motivación para buscar solución, hace que los jóvenes duden cuando nos acercamos a ellos con programas de educación sexual, ya que éstos han sido diseñados para solucionar el problema y las necesidades de los adultos, como lo es el embarazo precoz, pero no para hacer frente a las necesidades de ellos, como puede ser el derecho a una actividad sexual placentera aceptada por la sociedad.

Mientras la sociedad y los educadores sexuales juveniles mantengan esta actitud no creemos que podamos hablar de programas integrales; apenas estaremos haciendo, escudados en seudo programas educativos, actividades represoras. Creemos que los programas diseñados exclusivamente para evitar el embarazo están llamados al fracaso, lo mismo que los diseñados exclusivamente para "evitar" algo, sea ETS o SIDA.

Por otro lado, profundizando más en el tema, una sociedad que acepte el concepto integral de la sexualidad juvenil y la reconozca como legítima, debería facilitar, también, el espacio para su ejercicio, por ejemplo con descuento en los moteles para menores de 18 años, tal como en Brasil los estudiantes pagan "media entrada" en los cines, en lugar de prohibir su ingreso. También la arquitectura, que solucionó la intimidad de las relaciones realizada en los moteles y creo un nuevo concepto de "bienestar erótico" , debería buscar soluciones domésticas que faciliten el ejercicio de la sexualidad en la casa, con nuevos diseños de cuartos para los adolescentes, donde éstos pudieran tener una verdadera intimidad.

Una aproximación y propuesta metodológica

La juventud es un período importantísimo la vida y tal vez sea el período en que se logran integrar más cosas. El adolescente y el joven desea conocer, probar (probarse) y tener todo al mismo tiempo. Tiene urgencia de abarcar el mundo y proyectarse en él. Por eso, en las sociedades industrializadas, este proceso sufrió algunos cambios; los niños y niñas se convierten en adolescentes más temprano y por el contrario, la adolescencia se prolonga, lo que obligó a crear una nueva categoría para designar este período, la de "joven adulto", permitiendo que la vida adulta de una persona comience entre los 25 y 30 años.

Al mismo tiempo se enamora, estudia, investiga, escribe poesía, hace política, protesta por la contaminación ambiental, compone música y practica deportes. Hace todo esto a la vez y pasa, también, con gran velocidad de una actividad a otra, de una pasión a otra. Hoy se ocupa de política internacional y mañana se entrega con ardor a la práctica de un deporte, que al día siguiente puede dejar porque encontró "el amor de su vida", que tal vez le dure un par de semanas. Vive muchas cosas al mismo tiempo y a gran velocidad.

Frente a esa realidad nosotros, los adultos, sus padres y profesores, les proponemos que paren a reflexionar con nosotros sobre un futuro lejano y sobre un sólo tema: la vida de familia, el hijo y la sexualidad. No estamos en la "onda" que ellos pueden (o quieren) sintonizar.

Creemos que una posible solución podría ser la de presentar programas dinámicos e integrales, donde el aspecto de sexualidad sea uno más a tratar. Además proponemos que los aspectos de sexualidad sean tratados desde un enfoque de "ganancia".

Un enfoque de ganancia es aquel que le permite al joven gozar y sentir más satisfacción con lo que habitualmente hace, si cumple con el sacrificio de prepararse o estudiar para poder mejorar su rutina.

Quienes practicaron deportes de jóvenes deben recordar con qué entusiasmo y dedicación acudían a los entrenamientos físicos, que generalmente se llevaban a cabo días de semana por la noche, para poder prepararse para "gozar" del partido de fin de semana. Creo que todos sabían que el aporte y sacrifico realizado en los entrenamientos durante la semana se iba a revertir en la "ganancia" que le permitía gozar el juego de fin de semana.

Si a los jóvenes les presentáramos programas de sexualidad vinculados a una ganancia posterior: mejor y más placenteros coitos sin problemas o complicaciones, estamos seguros que tendríamos audiencia.

Insistimos en estas dos variables metodológicas: programas integrados con otros intereses y preocupaciones de los jóvenes, en lugar de programas verticales, aislados y sin marco de referencia; y enfoque de ganancia, en lugar de enfoque preventivo.

Dos variables simples que podrían dar resultado. Solamente se necesita preparación y coraje para ponerlas en práctica.

SEXUALIDAD Y ADOLESCENCIA "LA BUSQUEDA DE UN LUGAR DESDE DONDE ENSEÑAR"

Colaboración: Lic. Luis María Aller Atucha

 

Desde la perspectiva de los adultos, la adolescencia es una etapa pasajera y problemática. Tal es así que cuando se encaran programas destinados a los adolescentes se lo hace no por el bien de ellos, sino con el afán de solucionar problemas o evitarlos. Con este enfoque parcializado se han montado programas de educación sexual y planificación familiar para adolescentes, buscando solucionar "el problema" que la sexualidad de ellos, nos crea a nosotros, los adultos.

No existe, en general, desde la perspectiva de los educadores sexuales, particularmente de los que trabajan en planificación familiar, una preocupación real por el tema de la sexualidad juvenil. Esto tiene una explicación que parecería lógica, aunque no sea aceptable ni la compartamos.

En primer lugar se debe reflexionar sobre el término de "Educación Sexual" cuando se tratan aspectos vinculados a la sexualidad juvenil. "Educar" la sexualidad juvenil parecería querer decir "encauzarla", y lógicamente que se la pretenderá "encauzar" hacia donde los adultos creemos que ella debe ir, que generalmente es hacia la abstinencia o la negación de la existencia del ejercicio sexo-genital temprano.

No obstante son muy pocos los programas de Educación Sexual que han mostrado alguna preocupación por la sexualidad placentera, desvinculada de la reproducción.

La sexualidad juvenil ha sido, durante muchos años, terreno abandonado. Hubo poca o ninguna preocupación por ocuparlo. Quienes primero lo hicieron fueron los planificadores familiares, pero llegaron a él desde la perspectiva del "problema", en este caso, el problema del embarazo precoz. Ultimamente la aparición del SIDA agregó a los adultos un problema más por el cual ocuparse en relación a la sexualidad juvenil.

Cuando un joven busca una relación coital, busca PLACER y no descendencia ni problemas. Nosotros le hablamos de hijos, familia y del SIDA y ellos desean escuchar algo totalmente distinto, por eso el diálogo resulta inútil. En general, suelen ser monólogos de ambos lados.

Ciertas variables deberían tenerse en cuenta antes de encarar programas sobre sexualidad destinados a los adolescentes y los jóvenes. Veamos alguna de ellas.

Adolescencia cultura y sociedad

El concepto de "adolescencia" y "adolescente" es relativamente moderno, apenas tiene algo más de cien años y es un concepto que está en permanente revisión debido a la dinámica del cambio social.

Un adolescente de nuestro tiempo no tiene las mismas ideas, vivencias y expectativas que un adolescente de hace cincuenta o cien años atrás. Un adolescente de un área campesina no tiene el mismo comportamiento social ni sexual que el de un adolescente de la ciudad. El mismo término de adolescente y joven es confuso y no existe acuerdo establecido sobre cuándo comienza la adolescencia, cuándo la juventud y hasta qué edad ésta se prolonga. Todo es vago y confuso; los programas de sexualidad juvenil también lo son.

Claro que es posible establecer, o mejor dicho, adoptar el concepto etario, como el propuesto por la Organización Mundial de la Salud.

En este caso, se consideran pre-adolescentes a los que tienen entre 10 y 13 años. La adolescencia se inicia a los 14 y se extiende hasta los 19 años. La Organización Mundial de la Salud ha creado otra categoría, la de los Jóvenes Adultos, para personas entre los 20 y 24 años. Puede también usarse el concepto americano de "teenager", que comprende la faja etaria de los 13 a los 19 años. En estos casos la edad puede estar definida; el problema no. Si se considera el problema del adolescente solamente desde sus aspectos etarios, las cuestiones que vayan apareciendo tienden a resolverse con el pasar del tiempo, lo que no significa, de hecho, ninguna solución.

No existe preocupación por la sexualidad sana y placentera de los jóvenes porque no existe una real preocupación por la juventud. Una frase de Jorge Luis Borges podría sintetizar el sentimiento generalizado de los adultos hacia la juventud; con su sabiduría e ironía habitual decía Borges que: "...la juventud es un mal pasajero que se cura con el tiempo". Y como mal pasajero, que produce otros males y problemas, especialmente el de los embarazos indeseados, se han encarado los programas.

Los educadores, sean estos maestros, educadores para la sexualidad o planificadores familiares, cuando se han ocupado de los adolescentes, no sólo aplican conceptos y contenidos vinculados a la reproducción y a la prevención de enfermedades sexualmente transmisibles, sino que además ignoran la real situación de la sociedad y cómo ésta gravita y condiciona la actividad sexual de los jóvenes, por ejemplo: la crisis económica, el consumismo, la violencia, la ansiedad por conseguir trabajo y el consumo de drogas. Actúan por encima de ella, en el vacío, como si solamente existiera el embarazo precoz o el contagio de enfermedades sexuales. No se ocupan siquiera de la SST (SALUD SEXUALMENTE TRANSMISIBLE) tan común en los intercambio sexuales entre los jóvenes .

Y como no importa el joven en sí, no importan las circunstancias que los rodean. El consumismo, la violencia, las drogas y la crisis económica que la juventud debe vivir producto de un mundo diseñado y manejado por adultos, parecería no ser responsabilidad de los que trabajamos en esta área de la sexualidad.

Es en ese mundo que le hemos preparado los adultos, en el que las jóvenes y los jóvenes deben integrarse para forjarse un futuro, el que estará cimentado en un trabajo o una carrera; poder conseguir trabajo o poder ingresar en una Universidad, constituyen las principales preocupaciones de la gente joven. La vivencia de su sexualidad es un complemento que, generalmente, resuelve sin mayores complicaciones.

Cuando nosotros nos acercamos a ellos y pretendemos ponerles por delante "el grave problema de la sexualidad juvenil", nos rechazan, porque consideran que estamos alejados de la realidad y la cotidianeidad que ellos viven.

Cuando un joven tiene deseos sexuales los satisface teniendo relaciones coitales o encuentros eróticos sexuales que lo complace. Ellos solucionan ese supuesto problema o carencia, con gran facilidad. Lo que no pueden solucionar es la falta de trabajo o la manipulación consumista que de ellos hacen los medios de comunicación.

Tampoco pueden solucionar la incomprensión y la represión a los que los somete la sociedad en que viven, que se niega a aceptar y escuchar sus razones sobre sus comportamientos sexuales.

No queremos decir con esto que nosotros, los sexólogos, educadores, orientadores y planificadores familiares debamos dejar de lado nuestra labor educativa e informativa en materia de sexualidad y dedicarnos a solucionar problemas laborales, estudiantiles o de incomprensión social. No estamos proponiendo eso, pero tampoco nos parece metodológicamente acertado hablar sobre sexualidad en el vacío, sin integrar en nuestras charlas o clases, el entorno social y cultural en el cual se encuentra el educando con quien pretendemos compartir la enseñanza aprendizaje.

Veamos un ejemplo que puede hacer más clara y precisa nuestra posición. Decíamos que el concepto de adolescencia es relativamente nuevo en la historia de la humanidad y que tiene apenas algo más de cien años. Remontémonos al Renacimiento y pensemos qué tipo de información y educación sexual deberían haber recibido Romeo y Julieta. Luego comparemos si ese mismo mensaje sería adecuado para los jóvenes de hoy.

Antes de comenzar el baile en que Julieta conocerá a Romeo, la madre de ésta le dice que ya es mayor y que debe estar atenta para conseguir marido. Julieta no ha cumplido todavía los 14 años.

Romeo tiene poco más de 16 y se ha batido a duelo defendiendo el honor de su familia, se enamorará de Julieta, tramará una compleja intriga para estar junto a ella, involucrará a un representante de la iglesia para que lo ayude y conseguirá, junto con Julieta, que toda esta situación tenga un desenlace que pudo haber sido feliz, pero que fue trágico, en apenas un día.

En un marco social como el descrito por Shakespeare es ridículo pensar en enseñar a Romeo y Julieta "sexualidad responsable", basada en la seducción del óvulo por el espermatozoide, y la fecundación, anidación, embarazo y parto (como hubiese sido la tentación de más de un planificador familiar o de un educador sexual apegado a la corriente "reproductivista", si hubiesen existido en esa época) y en base a esa historia les hubiesen hablado de los peligros de un embarazo precoz y lo inconveniente (y pecaminoso) de las relaciones sexuales pre-matrimoniales . En la actualidad solucionaríamos un problema como el de Romeo y Julieta con un reto o una prohibición de no ver televisión por un par de días o no ir a bailar el próximo sábado.

Pero la tentación de seguir enseñando sobre fecundación, embarazo y parto totalmente desvinculado del contexto social en que vivimos, perdura en los educadores para la sexualidad.

No sabemos qué tipo de educación sexual se les debía haber dado a Romeo y Julieta, pero seguramente que no era necesario hablarles sobre embarazo precoz, ya que era eso lo que se buscaba con un matrimonio temprano. En estos momentos deberíamos estar más preocupados por hacer entender a la juventud las contradicciones de la sociedad, que por un lado los impulsa a una relación sexo-genital temprana y "descartable" y por otro lado los acusa y los reprime cuando intentan ejercer su función sexual.

Sabemos que la adolescencia se ha prolongado desde la perspectiva social y se ha adelantado desde la biología. Hoy un joven debe esperar muchos años para ejercer su función sexual dentro del matrimonio. De haber nacido en esta época, Julieta no estaría pensando en tener marido hasta alrededor de los 25 años.

Pero su menarca se habría presentado entre los 11 y 13 años. Es decir que entre la maduración biológica y social habrá una brecha de alrededor de 13 años.

En los varones la situación es igual; a los 13 o 14 años estarán biológicamente maduros para procrear y, lógicamente, para mantener encuentros coitales. Pero socialmente, dependiendo de la clase social y de las aspiraciones personales y familiares, no estarán maduros para formar y mantener una familia hasta bastante después de los 25 años.

Las Julietas y los Romeos de hoy sí necesitan ayuda y orientación para vivir su sexualidad en forma sana, placentera y sin consecuencias, esa sexualidad que ve que viven en las pantallas de televisión, cientos de veces al día, los personajes de las telenovelas o de los anuncios publicitarios que, generalmente, preconizan el empleo de una sexo-genitalidad temprana, fácil y descomprometida.

Para los adultos en general y los educadores sexuales en particular, sobre todo los encasillados en las corrientes moralistas y tradicionales, es más fácil negar la realidad que aceptarla. Dentro de esta realidad se inscribe la sexualidad del adolescente, de la que nos acordamos sólo cuando ella nos crea problemas a los adultos, llámense éstos embarazo precoz o enfermedades de transmisión sexual.

Y como para muchos adultos y educadores la realidad es "tal cual debería ser" y no como realmente es, se da por supuesto que los jóvenes no tendrán relaciones sexuales, porque no las deberían tener; por lo tanto, se los deja librados a su propia suerte, sin orientación sobre cómo vivir una sexualidad placentera y sin culpas y, lo que es más grave, sin información oportuna sobre anticoncepción y la forma sencilla de obtener los métodos que necesitan.

Pero se espera que los jóvenes no se embaracen y nos creen problemas. Cuando algo así sucede (y sucede mucho, como ya lo demostraremos) se habla de una juventud descarriada y de pérdida de valores. La ceguera y doble moral de los adultos no tiene límites.

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

Uno de los mayores problemas que afrontan los países latinoamericanos es el aumento de embarazos no deseados en la adolescencia. Esto se desprende del descenso en edad de inicio de la vida genital en los jóvenes, planteado por Blum quien denuncia un incremento de un 10% anual de mujeres con relaciones sexuales a partir de los 12 años de edad.


Está globalmente aceptado que un 50% de los embarazos en adolescentes se producen en los primeros seis meses de su primera relación sexual. También es importante resaltar que el 35% de las madres adolescentes son solteras y que el 50% de las madres solteras son adolescentes. Si añadimos a estos datos que el 60-70 % de estos embarazos no son deseados podemos inferir el altísimo nivel de conflicto que se genera en esas situaciones. La maternidad a edad muy temprana supone una serie de riesgos entre los que se cuentan:

  • Riesgo de muerte y morbilidad tanto en la madre como en los hijos, muy superior a la media. Es habitual que los niños nazcan antes de término y con un peso pro- medio más bajo.

  • Un impedimento para mejorar la condición educativa, ya que habitualmente estos embarazos suelen implicar el abandono de la escolaridad .

  • Limitación importante en la oportunidad de empleos.

  • Disminución de la calidad de vida de las niñas-madres

  • Matrimonios apresurados con altas posibilidades de ruptura antes de los dos años de convivencia.

  • Incremento de abortos a temprana edad.

  • Alto nivel de conflictos psicológicos a nivel individual, de pareja y familiar.

  • Imposibilidad de " hacerse cargo" de otro, por no haber superado la depen- dencia paterna.


En la Conferencia Mundial de Población y Desarrollo celebrada en El Cairo en 1994 se aprobaron políticas dirigidas a garantizar los derechos reproductivos y la salud reproductiva, ya que las complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto figuran entre las principales causas de mortalidad en las mujeres jóvenes de los países en desarrollo.

En todo el mundo el embarazo en la adolescencia plantea grandes obstáculos para el futuro de la adolescente así como para su hijo, en términos de salud, desarrollo y bienestar ( Chilman, 1980; Hayes, 1987; Baldwin y Cain, 1980; Tolbert, 1988). El primer embarazo inicia a menudo una serie de poco espaciados nacimientos que complican aún más las condiciones negativas detonadas por el primero ( Main y Mac Donald, 1984; Population Reports, 1976)

En América Latina y el Caribe, las tasas del embarazo entre los 15 y 19 años oscilan de 74 en Perú a 137 por mil, en Jamaica (Population Reports, 1987)

Es frecuente que los embarazos adolescentes se presenten como un evento no deseado o no planificado, con una relación de pareja inestable , lo que determina una situación de rechazo y ocultamiento de la condición de embarazo por temor al castigo del grupo familiar y social. Ambas situaciones impiden tomar medidas de prevención adecuadas.

Es necesario tomar conciencia de que estos embarazos interrumpen la evolución normal de la adolescencia, ya que se presentan en momentos en que aún no se alcanzó la madurez física ni emocional para poder tutelar a otra persona. .

Una vez producido el embarazo, las posibles soluciones son todas conflictivas. El nacimiento del bebé en soltería, el aborto, el matrimonio apresurado o la entrega en adopción son situaciones que desbordan las posibilidades psíquicas de una madre-niña. No queda otra alternativa que replantearse socialmente la instrumentación de una educación sexual adecuada para poder prevenir estas situaciones.

Autora: Lic. Carmen Secades


El tema es el amor y el momento del despertar sexual en los jóvenes; muchas situaciones no planeadas, no queridas, ocurren en su nombre, en nombre del amor.

La adolescencia es una etapa de cambios fisiológicos y psíquicos. Esta etapa se ha prolongado y según la OMS hoy abarcaría desde los 13/14 años hasta los 29 años. Se ha extendido como todas las etapas evolutivas del ser humano.

Una de las causas es la prolongación de la vida y otra el modelo social, la falta de trabajo, la inestabilidad laboral y los bajos salarios.

En muchas familias hablar de sexualidad, de reproducción es un tema tabú o no se sabe como hacerlo, "de eso no se habla", "me da vergüenza", cuando es el momento, son interrogantes que escuchamos con frecuencia.

Es más fácil hablar de SIDA que de sexualidad, métodos anticonceptivos, o cómo prevenir un embarazo no deseado.

Y como el tema es el amor en su nombre y con amor muchos jóvenes casi niñas se embarazan sin siquiera darse cuenta, y muchos varones no registran, sostenidos por la pasión del momento que están embarazando.

Un hijo no deseado, concebido por una pareja de jóvenes muchas veces no tiene garantizada una vida que le permita crecer sano, acceder a la educación y ser una persona feliz.

La decisión de continuar con el embarazo tampoco puede ser asumida por la pareja en libertad. Son en general las familias de ambos las que según su ideología, creencia religiosa y medios económicos sostienen el nacimiento, el que de llegar a feliz término podrá integrarse a una estructura familiar y será la familia hasta que sus padres si continúan en pareja puedan hacerse cargo.

En otros casos cuando la familia no participa se recurre a la interrupción del embarazo, que puede realizarse en un consultorio de Barrio Norte, con todas las garantías para la paciente, o en una oscura y sucia casa de algún barrio suburbano por alguna partera o señora que sabe y de eso vive.

El número que se maneja en el país con el tema "aborto" es casi igual al de nuestra deuda externa.

Solo es legal y puede realizarse en un hospital público si es autorizado por el Juez en caso de violación o de que la mujer "sea idiota o demente".

Todo ello luego de tramites interminables al cabo de los cuales la joven niña es posible que tenga un embarazo de 4 o 5 meses.

Por amor a la vida de nuestros hijos estas son situaciones que los adultos deberíamos ayudarlos a evitar.

Es necesario que los gobiernos posibiliten la enseñanza de una educación para la salud sexual y reproductiva desde la escuela primaria, para que cuando llegue el momento de gestar un hijo, exista conciencia de que significa procreación responsable, así un acontecimiento que celebra la vida, no se transforme en una experiencia traumática, realizada en un marco clandestino, donde la penalización de la ley es menos que la penalización que sufriría esa joven pareja por un acto de amor.

Todos los hospitales públicos deberían tener consultorios de planificación familiar, donde se explique a los jóvenes los métodos anticonceptivos, todos desde el Oggino Naus y el Billins, aceptados por la Iglesia con su grado de eficacia, hasta las pastillas anticonceptivas o los DIU. Es este un derecho que tienen nuestros jóvenes.

Es un derecho que se encuentra en el marco de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas y fue discutido en reuniones de expertos en Salud Sexual y Reproductiva en diversos encuentros en todo el continente.

Pensemos en las generaciones del siglo XXI y digamos sí a la vida.

Ayudemos a crecer a nuestros hijos, estableciendo el marco necesario para que el conocimiento les permita elegir y ser personas mas libres y sanas las que seguramente vivirán en una sociedad más justa.

Digamos si a la vida, de nosotros depende.

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

La pregunta acerca de cuál es la medida apropiada para el sexo, es una inquietud que está presente en casi todas las personas. El cuestionarse si se es normal o no en este aspecto, es una pregunta que en algún momento todas las personas nos la hemos formulado.

Lo que debemos tener en cuenta es que normalmente este interrogante se presenta cuando hay alguna dificultad, disconformismo, o malestar con la vida sexual, ya que es lógico inferir que quien está satisfecho con algo no se cuestiona acerca de ello.

Debemos tener en cuenta que la relación con la propia sexualidad es un aspecto que se construye a partir de las experiencias de vida, la historia personal, la instalación de permisos o prohibiciones paternos y/o sociales ligadas con la vida sexual, además de la ausencia o presencia de situaciones traumáticas libadas con la sexualidad. De tal manera se va construyendo en el individuo un "modelo sexual" que lo hará más o menos proclive a disfrutar o a padecer la vida sexual. Esto se entiende fácilmente, ya que no es lo mismo acceder a lo placentero de la sexualidad para quien ha sido objeto de una educación sexual represiva o que ha sido víctima de algún tipo de violencia sexual, al de aquella persona que ha gozado de una buena predisposición familiar que le facilite el acceso a una sexualidad sin problemas, así como de buenas experiencias sexuales.

Si se entiende este aspecto, que determina la predisposición individual para gozar o sufrir el sexo, vemos que la situación se complejiza cuando se trata de armonizar los respectivos modelos de dos personas al formar una pareja.

Es por ello que a veces, se encuentran dos personas que tienen distintos esquemas sexuales, los que a veces son extremos opuestos. Cuando esto ocurre, se producen normalmente un sinnúmero de acusaciones mutuas, tendientes a probar que el que está equivocado es el otro, ya que cada uno de nosotros considera que su respuesta sexual es "la normal"

Pero cuál es esa frecuencia "normal"?, se preguntará el lector.

En principio, debemos decir que no existe un parámetro rígido de normalidad, pero sí podemos decir que existen rangos de frecuencias mínimas, que van a estar en relación directa con la edad y que han sido establecidas en función de estadísticas mundiales de frecuencias sexuales.

De cuerdo a esas mínimas de sexo, podemos nombrar, que es habitual que una pareja compuesta por dos personas de entre 20 y 30 años, tengan sexo entre dos o tres veces por semana. Estamos hablando de una pareja que no tenga grandes conflictos y que puedan disponer de un escenario habitual para hacer el amor sin problemas; esto lo puntualizo porque en el caso de las parejas no convivientes, esta frecuencia es más irregular, ya que la falta de un espacio de intimidad, a veces disminuirá esta frecuencia, y otras veces, la ocasión hará que aumente.

Para una pareja que ronde entre los 30 y 40 años, esa frecuencia desciende a 1,8 a 2 veces por semana. En este caso, vemos que la urgencia no tan intensa como a los 25, con lo que el sexo se transforma en un espacio para disfrutar.

Cuando se llega a los 50/ 60 , esta cifra sigue descendiendo hasta la relación semanal.

Y a partir de los 60/70, oscila alrededor de 2 a 3 veces por mes, cifra que sigue su descenso a partir de los 70/80 años, donde se tiene sexo alrededor de 1 o 2 veces por mes

Recordemos que en todos los casos estamos hablando de frecuencias mínimas, lo que se llama "el piso del sexo", pero de que ninguna manera indican que quien no esté dentro de estas cifras, necesariamente deben ser considerados "anormales". Esto me interesa puntualizarlo, ya que el mejor parámetro para medir el rendimiento sexual de una persona o una pareja, es el placer obtenido de la relación sexual y no la cantidad de las mismas.

Pero de todas maneras, es importante recordar que el descenso en la frecuencia sexual a medida que se aumenta en edad, está ligado con el envejecimiento general lo que provoca un enlentecimiento de todas las funciones biológicas, pero también tiene su incidencia en este descenso, la modificación del vínculo de la pareja, que transita desde la pasión inicial a una forma de vincularse más tranquila, donde la seguridad, la estabilidad, el afecto y la ternura reemplazan al ímpetu pasional de los priemros tiempos del amor.

Es por ello que no deba extrañarnos, que los parámetros mencionados de sexo sufran grandes variaciones cuando una persona de edad media o madura, inicia una nueva relación con otra persona, por ejemplo después de una ruptura o divorcio: seguramente la media de la vida sexual será más parecida a la de las parejas jóvenes que a las de su edad cronológica.

Uno de los problemas más frecuentes en la consulta es la discrepancia entre las apetencias sexuales de una pareja, donde necesariamente, uno de los dos va a frustrar o presionar al otro para que se amolde a sus necesidades. La solución para este problema requiere de un correcto diagnóstico que responda a ciertos interrogantes, como por ejemplo, si alguno de los dos padece o no de una disfunción sexual, si la pareja está atravesando una crisis encubierta que se expresa en al vida sexual, o cualquier otro motivo de los tantos que pueden llevar a un descenso de las frecuencias habituales para la pareja que consulta.Como casi siempre ocurre, encontrando las causas, encontraremos la solución al problema que los llevó a consultar.

Quisiera finalizar este tema diciendo que cuantas más veces haga el amor una persona en las primeras etapas de su vida, es más probable que de adulto tenga y mantenga una de las frecuencias más altas para su edad cronológica.

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

Masculinas

Generalmente ell hombre fantasea con hacer el amor con muchas mujeres, juntas o separadas. Son fantasías de poder, o de gran potencia sexual con contenido de fuerte heterosexualidad.

Colocan a la mujer en una actitud de idolatría y aprendizaje: fantasean con ser el experto sexual que les enseña los secretos del sexo. Les gusta fantasear con una mujer que lo seduce desvistiéndose para él.

Femeninas

Son fantasías más cargadas de romanticismo que las masculinas

Les gusta fantasear con su gran poder de seducción, que el hombre las desee intensamente y las conquiste haciendo gala de su poder.

La posibilidad de tener una relación muy apasionada y muy intensa con un desconocido

Aparece la búsqueda del hombre perfecto, no apuntando como el hombre no tanto a los aspectos físicos, sino a los afectivos.

Puede jugar a ser la iniciadora de un adolescente inexperto.

Ella quiere que él:

• No la presione para tener sexo

• Que se tome todo el tiempo del mundo para ella.

• Que la seduzca y las haga sentir que lo excitan intensamente.

• Que ambos estén muy limpios y muy perfumados.

• Que le digan cosas lindas mientras hacen el amor.

• Que no sea rutinario el sexo, que las sorprendan con propuestas románticas.

• Que la acaricien muy delicada y suavemente o muy violentamente .

• Que en algunas ocasiones jueguen a la posesión por la fuerza.

El quiere que ella:

• Tome la iniciativa alguna vez (no siempre)

• Sea audaz y espontánea.

• Que no sea pasiva

• Que no haya que dar tantas vueltas para tener sexo.

• Que las relaciones sean frecuentes.

Autora: Lic. Elda Bartolucci


En la actualidad podemos observar la incidencia de factores estresantes sobre la vida sexual y afectiva como uno de los elementos que con mayor frecuencia afectan a la misma. Permanentemente recibimos en los consultorios a hombres y mujeres que tienen problemas sexuales: dificultades con la erección, con la eyaculación o el orgasmo, o los que tienen una vida sexual prácticamente inexistente, con un bajo deseo y por ende, una muy baja frecuencia o calidad de sus relaciones.

Si bien no es la única causa, uno de los factores causantes del estrés están vinculados a la esfera laboral y sus diversos vaivenes, tales como el exceso de dedicación al trabajo, el apasionamiento excesivo por el mismo, o sus extremos: el temor a perderlo o la concreción del miedo: la desocupación. No debemos tampoco desconocer la incidencia de la insatisfacción vocacional o laboral.

Tanto aquellos que padecen estrés como su pareja se verán afectados por factores como: la falta o el exceso de  tiempo libre, pocas horas o trastornos del sueno, alto nivel de exigencia laboral o familiar, consumo excesivo de alcohol, cigarrillo o drogas, excesiva ansiedad, conflictos graves con la pareja, una inadecuada alimentación, motivación escasa o insuficiente para la vida sexual o afectiva, medicamentos que la afectan o inhiben y las tan temidas enfermedades psicosomáticas.

En general, afectan la vida sexual todos los elementos que generan tensión.

Imaginemos como es un día de semana de un padre o madre de familia: se levanta temprano, lleva los chicos al colegio, se va en coche o colectivo al trabajo (poca actividad física), realiza una jornada laboral intensa y cargada de exigencias, come mal y rápido, se le hace tarde para ir a buscar a los chicos, los lleva a casa o a otras actividades, vuelve al trabajo y necesita terminar una serie de tareas antes de volver a casa. Finalmente llega al hogar y debe ocuparse de tareas domésticas y atender a los hijos y se va  a la cama con las últimas fuerzas. Y la vida sexual? Bien, gracias! (postergada hasta el fin de semana, si los chicos y sus necesidades de esparcimiento se los permiten).

Tener una buena vida sexual está basado en diversos factores, que son los contrarios a los mencionados anteriormente. Una buena salud, una pareja y/o familia armoniosa y una situación  relajada, de satisfacción laboral y social son los mejores componentes que van a permitir o favorecer la satisfacción sexual.


Si bien no debemos desconocer que las disfunciones sexuales pueden tener otras causas, como factores de crianza o traumáticos (causas remotas) por lo general todos estos factores (causas actuales) que afectan la calidad de vida, terminan empobreciendo la vida sexual.


Este panorama nunca es definitivo. Se puede mejorar la calidad de la vida sexual teniendo que en cuenta que  la decisión de resolver el problema llevará a la pareja o individuo a la necesidad de tener un correcto diagnóstico y su correspondiente tratamiento, ya que en la actualidad contamos con los elementos necesarios para poder transformar un problema sexual en un tema del pasado.

Recuerde que un problema por el que no se consulta es un problema que no se resuelve solo.


Autor: Dr. Adrian Sapetti

 

El momento de la separación, aunque ésta haya sido deseada, siempre es traumático: son muchos los cambios internos y externos a los que la persona se ve sometida.


Si vemos la Escala de Evaluación de Estrés, la separación matrimonial se encuentra ubicada en segundo lugar. Cambia el entorno, la relación con los vecinos, con los amigos y los hijos, acecha el fenómeno de la soledad y "el volver a empezar", pero también quedan el dolor por el fracaso, el temor a no volver a formar pareja y el reinicio de la vida sexual. En esto no hay reglas y sí infinitas variaciones.

El primer dato a tener en cuenta es cómo fue la vida sexual de esa pareja que se deshizo porque eso también condiciona: si era relativamente satisfactoria quedará una cierta nostalgia con la añoranza de los códigos comunes y los placeres vividos entrando, muchas veces, en colisión con nuevas relaciones que se puedan encarar.

Volver a empezar

Un paciente me consultó por una disfunción erectiva situacional que se le presentaba con una mujer separada, me refería que ella le decía que "como el ex-marido nadie la había satisfecho porque había sido un gran amante". Él pensaba: "¿qué tendré que hacer yo para satisfacerla?", entrando en competencia con el amante idealizado y en una batalla en la cual terminó derrotado. Para estos divorciados el "amante perfecto que él/ella era" siempre será un referente con el cual comparar y, como en todos los casos que uno compara, una cosa es hacerlo con algo que andaba mal y una muy distinto hacerlo con lo que iba bien.

Deberíamos hablar de una cierta fantasía popular que nos dice que todos los que se separan es "porque se llevaban mal en la cama". Esto no es cierto ya que vemos parejas que se separan a pesar de tener muy buenas relaciones eróticas y otras que permanecen juntas a pesar de que sean insatisfactorias o incluso no tenerlas. En los primeros, y si el fin de la pareja no ha sido tormentoso, muchas veces, luego del divorcio se transita por una etapa idílica.

Incluso con el estímulo -explícito o no- de la aparición de terceros o cuartos, aunque esta situación sea imaginaria (recordemos el excelente y póstumo film de Stanley Kubrick: Eyes wide shut), funcionando como un ingrediente erótico; amén del adiós transitorio de la cotidianeidad y la rutina: ambos se preparan bien para los encuentros y se esperan como dos novios recientes. Una paciente me decía: "ahora que nos separamos, cuando nos encontramos, mi esposo viene vestido como nunca antes, se perfuma con fragancias importadas y me trae regalos... cuando convivíamos ni una flor me había regalado".

De estas situaciones a veces se recompone el vínculo, otras veces quedan como amantes por un tiempo o se llega a la separación final.

Cuando la separación se da en una pareja que fue desgraciada en su vida sexual o francamente disfuncional -entendido esto como que se padecieron un disfunción eréctil, eyaculación precoz, anorgasmia, falta de deseo, vaginismo, fobias sexuales o, mas simplemente, una falta de entendimiento o desvalorización- hay mucho temor a volver a fallar. Esto genera un miedo anticipatorio que puede a su vez engendrar nuevos fracasos, condicionando el devenir erótico-sexual de estos ex-cónyuges.

El recuerdo de una vida insatisfactoria y disfuncional será una seria restricción para una posible vuelta, aunque hemos visto casos que han intentado una terapia sexual o de pareja y esto les permitió una recomposición del vínculo que, de otras maneras, quizás no hubiera sido posible.

Una mirada sobre el varón separado

Detengámonos en los varones: si son sexualmente inseguros, con baja autoestima, fóbicos o disfuncionales, sienten que tienen miedo a encarar por temor a fracasar, y así evitan los encuentros eróticos. De estos varones las mujeres se quejan diciendo que "arrugan... son rajadores... mucha charla y cena pero no te tocan un pelo". Una mujer separada me decía: "hace dos meses que estoy saliendo con un divorciado, la pasamos muy bien, tenemos una química bárbara, pero de la cama ni me habla, creo que debe ser eyaculador precoz".

Más allá de que ella hace una interpretación en el aire y que adopta un rol pasivo ("él me tiene que llevar...") se conjugan, en este caso, un pacto de silencio de no poder hablar de la dificultad y, posiblemente, una inseguridad sexual por parte del varón que, por razones que desconocemos, no se anima a realizar el coito con ella. Muchos de estos varones vienen desesperados a nuestro consultorio para que les demos "algo para poder funcionar" y por suerte para ellos hoy también disponemos de esa posibilidad, ya sea por medios farmacológicos o terapéuticos.

En estos casos se les hace muy difícil retomar su vida erótica y muchas veces, en lugar del Sexólogo, recurren a prostitutas porque allí, aunque fracasen, no "pasan un papelón" como sería el caso con una mujer que les guste.

Quizás no resulte lógico pero vemos en el consultorio varones que se separan y recomienzan con una nueva pareja y con ésta no tienen buenas relaciones o no logran la erección pero nos refieren que con la ex-esposa no tenían esos problemas y más de uno continúa viéndola y manteniendo relaciones sexuales lo que complica aún más las cosas. Por supuesto que el otro polo se ve: cuando tuvo una vida erótica pobre, luego de separado puede encontrar un goce sexual que antes nunca tuvo con una nueva pareja viviendo así "una segunda juventud".

Otros varones prefieren tener relaciones con varias, ir "en busca del tiempo perdido" y no comprometerse con ninguna.

Algunos dicen: "prefiero dedicarme a mis hijos salir con amigos y tener amores pasajeros, pero no una pareja estable y menos convivir", atribuyéndole muchas veces a las mujeres una cierta propensión a querer entablar relaciones estables al poco tiempo de conocerse. Pero los tiempos han cambiado y también hay mujeres separadas que quieren tener amantes que las hagan disfrutar y no "maridos formales con los cuales aburrirse".

Otro hecho a tener en cuenta es que muchos varones separados, de 40 o más, quieren salir con chicas más jóvenes y no con mujeres de su edad, como una manera de negar el tiempo que pasó y porque prefieren a las que les atribuyen "tener menos conflictos" sin "tener el peso de los hijos".

Claro que siempre me pregunto si junto a la alegría y fuerza que traen las jóvenes vendrá aparejado que una veinteañera sepa entender los dolores del alma y los quejidos del cuerpo de uncincuentón. Es como decía la canción de los Beatles: "cuando tenga 64 años vos también serás viejita y sabrás cuidarme, atenderme", y así ayudarse mutuamente.

Las vicisitudes de la mujer

Un hecho común en el consultorio es escuchar a mujeres que nos dicen que durante el matrimonio no fueron felices sexualmente y temen fracasar nuevamente. En algunos de estos casos hay que prevenir que no sea esto una maniobra de profecía autocumplidora que genera una y otra vez el fracaso ya que haber padecido una falta de respuesta orgásmica o no sentirse deseada, no es una condena que deben caragr con otras parejas.

Es el caso de compañeras de eyaculadores precoces que nunca pudieron llegar al orgasmo porque ni les daban tiempo: puede ocurrir que encuentren una nueva pareja que sí las haga gozar dejándolas satisfechas pero una mujer no debería pensar que apenas se separa ya va a encontrar la pareja sexual de su vida. Suponiendo que una mujer separada, por temperamento, desinhibición o posible liberación, decida hacer el amor con compañeros ocasionales y variados, la situación sigue siendo intimidante: además de las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA, no está nunca totalmente asegurada de un embarazo -salvo que esté en la menopausia- y de la posibilidad de una agresión física, un robo o una estafa (de estos tres casos hemos escuchado varias situaciones referidas por pacientes separadas).

Otra duda que las asaltan es si serán vistas como "mujeres livianas y fáciles", aunque ya no se toman tan en serio estos preceptos machistas un tanto anacrónicos. Entonces se les presentan ciertos dilemas: ¿será mejor conquistarlos y arriesgarse a escuchar que se regala o volver, cual presa erótica, a la dulce espera del macho activo?, ¿buscar o ser buscada?, ¿tener una aventura o sólo acceder cuando el compromiso llegue?

Hay mujeres que quieren tener una vida sexualmente activa luego de la separación pero les pesa la idea de que el sexo tiene que llegar junto al amor y si no habrá de abstenerse. En este sentido, al varón no lo aflige la disyuntiva: sabe que podrá tener sexo con amor o sin él y que, como decía Pablo Neruda, "el amor puede ser eterno o puede ser fugaz".

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

En las personas solas, las fantasías y deseos crecen a medida que se acerca la fecha de vacaciones. Generalmente se programan las mismas en compañía de amigos o amigas que se encuentran en la misma condición; y últimamente las empresas de turismo han diseñado programas especiales denominados "solos y solas".

Una de las expectativas más importantes (enunciada o encubierta) es la posibilidad de conocer a alguien con quien vivir un romance.

Pasajero?.. Duradero?...Algunos fantasean encontrar una pareja de amor, que continúe en sus lugares de origen. Otros, merced a la fobia, apenas se permiten un poco de diversión, una tregua para su soledad, un sorbo de placer y oxígeno, sin compromiso ni continuidad.

En estos casos, el lema es pasarlo bien y nada más. La realidad indica que puede darse cualquiera de las dos variantes, e inclusive generar relaciones intermedias.

Muchas personas se conocieron veraneando y lograron el vínculo estable ; ya que cuando una persona internamente está en condiciones de formar una pareja, la encuentra.

Pero la mayoría de las relaciones establecidas durante el veraneo tienen las siguientes características:

a) son fugaces, ya que los tiempos para el conocimiento íntimo se acortan por la brevedad del período vacacional ( a veces de una noche o un fin de semana )

b) son intensas, por la misma razón.

c) se basan en la atracción física más que en los sentimientos, porque la actitud interna es la de vivir una aventura. Por consiguiente, el sexo suele estar muy disociado del amor.

d) son desinhibidas, porque durante el veraneo las personas se permiten cosas que se prohiben durante el año, es decir que se vuelven más flexibles consigo mismas, especialmente por el anonimato que proporciona el lugar .

e) son olvidables. Muchas veces las personas ni recuerdan la cara de su compañía estival, pero sí las experiencias compartidas.

f) son inseguras, ya que la flexibilización de conductas típica de las vacaciones, a veces propicia que no se tomen los recaudos necesarios antes de intimar con alguien. Muchas veces estas aventuras se propician por la ingesta de alcohol, que como sabemos hace que las personas pierdan sus propios límites. Esto puede dar lugar a situaciones muy desagradables, como saqueos, violaciones o contagio de enfermedades de transmisión sexual.

Por todos estos factores, los amores de verano se encuadran dentro de las relaciones light: carentes de compromiso, sin contenido afectivo, hedonistas, permisivas, superficiales y breves. El sexo, en ellas, casi siempre es sinónimo de placer físico y nada más.

Los protagonistas de estas experiencias no siempre salen tan satisfechos de las mismas, ya que muchas veces detrás de posturas aparentemente muy liberales se esconde la fantasía de que la relación se prolongue. En estos casos, una vez comprobado el fin, algunas personas, (especialmente las mujeres) suelen vivenciar sensaciones desagradables de vacío y culpa, o sentimientos de abandono, que empañan el recuerdo de las vacaciones.

El problema aparece cuando uno de los dos se siente usado y abandonado, porque esa sensación de abandono es la que surge al enfrentarse a la propia soledad seguramente no deseada.

Una vez vivida la relación, el autorreproche no hará más que incrementar el malestar. Lo valioso es poder aprender de la experiencia; el tener la vivencia de una relación efímera le permitirá saber a cada uno que es lo que realmente desea para sí en el futuro.

Estas relaciones pueden servir para descubrir como se estaba antes y como quedó después. Estas breves historias definen perfiles, enriquecen o aturden, posibilitando el camino hacia un mayor autoconocimiento.

En otros casos, la realidad del encuentro será impactante, será realmente un encuentro del amor.

La relación iniciada quizás sin intención de continuidad (esto suele pasarle a personas fóbicas al compromiso afectivo) se tornará imprescindible y ambas personas comenzarán a tejer los sueños de un futuro en común.

Esto dejará como saldo una pareja estable que recordará siempre ese lugar vacacional como el punto de inicio de la relación más importante de su vida.

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

"Recordemos que un hijo deseado jamás será abandonado."

La regulación individual de la fertilidad mediante la anticoncepción tiene dos fundamentos racionales, según Dante Calandra, que son:

A) Constituir un derecho inalienable de la mujer y de la pareja: el de decidir la cantidad y oportunidad de los hijos que deberán tener.

B) Permitir la instrumentación de un objetivo social para luchar contra el aborto, el abandono de la infancia y la miseria, a través de una adecuada planificación familiar.

Algo que llama la atención en el curso de los años que median entre el descubrimiento de los métodos anticonceptivos y su utilización masiva, es la indiferencia con que se trata el tema. La mayoría de las personas cree tener una sólida comprensión relacionada con la anticoncepción, pero cuando se indaga acerca de esos conocimientos, los datos que estas personas tienen del control de la natalidad están frecuentemente plagados de información errónea, parcialmente correcta o desactualizada.

En la actualidad reviste capital importancia tener un conocimiento fiable de la anticoncepción ya que la sexualidad como placer, amor o recreación no siempre contempla la reproducción como alternativa. Por último, existe una razón muy importante para que las personas recurran a métodos de prevención: las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y la posibilidad de contagio, evitable con el uso de uno de los anticonceptivos más antiguos y difundidos: el preservativo.

A pesar de que hay muchos métodos diferentes de control de la natalidad, no existe ninguno que sea perfecto. Algunos ofrecen más ventajas que otros, algunos tienen índices de efectos colaterales muy bajos y otros tienen particulares ventajas por su atractivo estético, su reversibilidad o su fiabilidad.

Autor: Dr. Alfredo Elena

Teniendo en Cuenta las sustanciales diferencias entre los distintos métodos anticonceptivos la elección que se aconseje reviste una serie de condiciones mínimas.

A) Inocuidad: siendo la condición esencial de todo tratamiento en el caso de la anticoncepción es importante que el riesgo sea mínimo y ampliamente superado por los beneficios que otorga el método.

B) Eficacia: La seguridad efectiva de cada método se valora mediante un índice formulado por Pearl. Esta tasa indicaría el numero de embarazos que se producen en 100 mujeres expuestas con el método durante año. Un método se Considera eficaz cuando el índice de Pearl es inferior a 10; medianamente eficaz cuando oscila entre l0 y 20; poco eficaz entre 20 y 30; ineficaz cuando es superior a 30.

C) Reversibilidad: Significa la posibilidad que tiene una pareja de obtener un embarazo luego de Suspender el método anticonceptivo

D) Aceptabilidad y tolerancia: La eficacia de un anticonceptivo no depende solamente de su eficiencia sino también de su aceptación clínica, La ecuación existente entre la motivación y la existencia de efectos colaterales, no es desconocida entre los ginecólogos La anticoncepción genera en algunas parejas factores conflictos conscientes o inconscientes los que se manifiestan como olvidos al tomar la píldora cálculos erróneos de los métodos naturales, o manipulaciones defectuosas o negación de los métodos de barrera. Para que sea efectiva la utilización del anticonceptivo, se deberán descartar patologías previas a su implementación, mediante el correspondiente diagnóstico médico especializado, además de asumir psicológicamente un acto consciente de control de la natalidad.

 

Autor: Dr. Alfredo Carlos Elena

Abstinencia periódica

La abstinencia periódica, como su nombre lo indica se basa en no practicar el coito durante los días del ciclo menstrual en que es posible la concepción. El hecho de que la fertilidad máxima se presenta en el punto medio del ciclo se descubrió en los años '30 cuando Kyusaku Ogino y Herman Knaus demostraron que el intervalo entre la menstruación y la ovulación siguiente puede variar de manera considerable, por que el intervalo entre la ovulación y la próxima menstruación generalmente tiene una duración constante de unos 14 días.

Ambos elaboraron fórmulas que permiten calcular el calendario de días fértiles e infértiles de la mujer con base en la variación de sus propios ciclos Este método se dio en llamar "Método del calendario", "Método del ritmo" u " Ogino-Knaus"

Método del calendario

La forma mas sencilla de abstinencia periódica la presenta este método el que identifica supuestamente los días "seguros" del ciclo menstrual. Debido a que muchas mujeres no tienen ciclos regulares el mismo parte de una premisa algo débil, suponiendo que la ovulación tendrá lugar 14 días antes del comienzo del próximo periodo menstrual.

Funcionamiento: requiere que se anote la duración de seis ciclos menstruales consecutivos y luego se calcula cuándo comienza el periodo fértil o "inseguro" restando 11 al número de días del ciclo menstrual más corto de los seis anteriores. El final del periodo fértil se calcula restando 18 al número de días del ciclo más largo. Una de las dificultades de este procedimiento es que muy pocas mujeres tienen ciclos menstruales de duración uniforme; a menudo los cálculos del período fértil son demasiado amplios y requieren una abstinencia prolongada.

Eficacia: según los resultados de estudios anteriores, las tasas de embarazos han sido altas: 14,4 a 38,9 por 100 años mujer.

Método de la temperatura basal

La mujer que utiliza este método depende de un sólo signo físico que le indique el momento de ovulación: la elevación de la temperatura corporal basal (temperatura del cuerpo luego de un reposo mínimo de 6 hs).

Funcionamiento: La mujer registra la temperatura corporal basal (TCE) diariamente en un cuadro y se abstiene de las relaciones sexuales entre el día de la menstruación y el 3º día consecutivo de temperaturas elevadas.

El aumento de temperatura comienza 1 ó 2 días después de a ovulación, como reacción de los niveles más altos de progesterona. No se aconseja la relación sexual en ningún momento antes de la ovulación, ya que temperatura basal no predice cuándo va a ocurrir ésta, la espera de 3 días después de la elevación de la temperatura tiene por objeto asegurar que el óvulo ya no puede ser fecundado, Sólo se considera absolutamente infértil el periodo de 10 días comprendido entre los 3 días de espera y la aparición de la menstruación La TCB se puede tomar en forma oral, rectal o vaginal, pero se aconseja la rectal, por ser más exacta.

Eficacia: Es más eficaz que otros métodos naturales. Las tasas de embarazo fluctúan entre el 1,4% y cl 6,1% según distintos estudios efectuados.

Método del moco cervical

En este método, la mujer aprende a reconocer e interpretar los cambios clínicos del moco cervical (secreción que se produce por las glándulas que se encuentran en el cuello uterino ) que se presentan como reacción de los niveles variables de estrógenos.

La mujer debe distinguir las sensaciones de 'sequedad", "humedad" y "mayor humedad" en la vagina durante las fases del ciclo menstrual. En los periodos de secreción de moco, se deben distinguir los diferentes tipos de éste:

A) las secreciones escasas y pegajosas que se presentan con un aumento inicial de los niveles de estrógenos, que se manifiestan por una sensación de humedad,

B) el otro es un moco mas abundante, como clara de huevo lubricante, que se observa cerca de la ovulación, caracterizado por una sensación de más humedad. Aunque una usuaria experimentada puede basarse solo en las sensaciones, según John Billings, creador del método, es esencial que la mujer aprenda a identificar el "síntoma máximo o síntoma cúspide", observando el propio moco. El síntoma máximo es el ultimo día de humedad, moco elástico o sensación de lubricación. Para poder aprender a reconocer la evolución del moco se necesitan en general, dos a tres meses.

Funcionamiento: Según las reglas dei método la abstinencia debe comenzar en el lº día en que se observa el moco abundante y continuar hasta el día después del síntoma máximo. Se consideran infértiles todos los días siguientes hasta que vuelva a presentarse la menstruación.

Eficacia: Según los estudios realizados en distintos centros las tasas de embarazo van desde 15 a 30 por 100 años mujer.

Autor: Dr. Alfredo Carlos Elena

 

Los anticonceptivos hormonales son los responsables en gran medida de la difusión masiva de la anticoncepción. Se estima que 50.000000 de mujeres los usan en el mundo. Propuesta a partir de estudios de Píneus y Rock fue aprobada su venta por la FDA, en 1960. Píldoras anticonceptivas Las píldoras anticonceptivas fueron introducidas por primera vez en Estados Unidos en l960.Y muy pronto se convirtieron en el método para millones de personas. Su alto nivel de fiabilidad unido a su facilidad para el uso proporcionaron un atractivo inicial para muchas mujeres pero hacia fines de la década del 60 esta ola de entusiasmo se vió atemperada por el conocimiento de los efectos secundarios que afectaban a las usuarias.

En la actualidad estos efectos fueron suprimiéndose gradualmente. La píldora más utilizada actualmente, que representa el 85% de los anticonceptivos utilizados en América y Europa es a píldora combinada de dosis baja, la que contiene dos tipos diferentes de hormonas: una forma sintética de estrógeno y tina hormona sintética del tipo de la progesterona llamada progestógeno.

Esta píldora actual es absolutamente diferente de las de la década del 60. Contienen una cuarta parte o menos del estrógeno ( etiníl estradiol )y alrededor de una décima parte del progestágeno (por ejemplo desogestrel) que tenía la primera. La menor concentración de hormonas provoca menos efectos secundarios y tienen menos posibilidades de causar complicaciones graves que las fórmulas de mayor dosificación.

Funcionamiento: Las píldoras anticonceptivas funcionan mediante diversos mecanismos sencillos. Actúan sobre el hipotálamo y la glándula pituitaria para suprimir la descarga de hormonas de la mitad del ciclo que activan la ovulación. Por lo tanto la mujer que los toma NO OVULA.

Además de bloquear la ovulación, el progestágeno de la misma hace que el moco cervical se espese y dificulta la penetración de los espermatozoides.

Dosificación: Se toman a diario durante tres semanas comenzando durante el primer día de la menstruación, luego de terminar toda la caja ,se espera 7 días y reinicia la toma.

Uno de los efectos benéficos de las píldoras es que fomenta los períodos menstruales regulares y disminuye problemas como el flujo menstrual excesivo, las contracciones uterinas y la dismenorrea (dolor) alrededor de la fecha de ovulación. Finalmente, la píldora parece provocar un aumento de la densidad ósea, ayudando a prevenir la osteoporosis en la menopausia.

Eficacia: Las píldoras anticonceptivas son la forma reversible más eficaz de control de la natalidad existente en la actualidad.

La eficacia de los anticonceptivos orales (AO) es superior a 99 por ciento en la prevención del embarazo cuando se usan constante y correctamente, y son seguros para casi todas las mujeres. Más de 70 millones de mujeres usan la píldora en el mundo, pero con frecuencia la usan incorrectamente, con lo cual se reduce su eficacia típica a aproximadamente 92 por ciento.

Píldoras con progesterona sola: También existen las píldoras anticonceptivas a base de derivados de la progesterona. (linestrenol) que se utilizan durante la lactancia materna. Es el único método hormonal que se puede utilizar durante el amamantamiento , ya que el estrógeno pasa atreves de la leche al niño.

Su mecanismo de acción es el espesamiento del moco cervical impidiendo el ingreso de los espermatozoides a la cavidad uterina. "No es anovulatorio".

Utilizando una frecuencia de mamadas superior a 5 por día como minino ) y agregando la toma diaria de esta píldora , se convierte en un método eficaz.

Autor: Alfredo Carlos Elena

 

Los primeros óvulos espermicidas (hechos de manteca de cacao y sulfato de quinina ) se vendieron en Londres en 1885. A posteriori todos los espermicidas hasta la década del 20 consistían en ingredientes similares a los mencionados: manteca de caco o gelatina como base, más sulfato de quinina, quinosol o algún ácido débil como agente espermicida. Las fórmulas fueron cambiando y en los años 50 se introdujeron agentes tensioactivos o surfactantes, los que constituyen el ingrediente activo de la mayoría de los espermicidas comercializados en la actualidad.

Funcionamiento: son agentes químicos que actúan al inactivar los espermatozoides en la vagina antes de que éstos puedan ascender al tracto genital superior.

Existen siete presentaciones básicas del espermicida: jaleas, cremas, espumas, óvulos licuables, tabletas espumantes y películas solubles.

Para que el método sea eficaz, se recomienda:

Colocar la dosis indicada en la parte profunda de la vagina.

Esperar el tiempo prescripto antes de tener relaciones sexuales. Las espumas, jaleas y cremas no requieren espera.

Los óvulos licuables exigen una espera de 5 a 30 minutos. Las tabletas y óvulos espumantes requieren 10 minutos para crear suficiente espuma para cubrir el cérvix.

Utilizar otra dosis de espermicida si se repite el coito.

No lavar la vagina hasta seis horas después del coito.

Es recomendable utilizar los espermicidas acompañados por un método de barrera (condón o diafragma).

Eficacia: la tasa de embarazos para cien casos varia, según los estudios efectuados, entre 11 y 20.


Aceptabilidad y tolerancia: No producen efectos generalizados a largo plazo. Son controlados por la usuaria y reversibles. Estos métodos pueden ser apropiados para mujeres que tienen relaciones sexuales ocasionalmente o que no estén en el punto máximo de sus años fértiles.

Autor: Alfredo Carlos Elena

 

Dispositivo intrauterino

No se puede decir que el DIU sea un invento moderno. Los antiguos griegos usaban una forma primitiva del actual DIU: un tubo de plomo relleno con grasa era introducido en el útero como método de control de la natalidad. También los camelleros utilizaban un método similar para proteger las camellas de embarazos indeseados colocando un guijarro en el útero a tal efecto.

En la primera guerra mundial, los primeros DIU hechos de metal y cuerda de tripa fueron introducidos en Alemania

Posteriormente el ginecólogo alemán Ernest Grafenberg (el inventor del "punto G") inventó un DIU de plata y oro en forma de espiral. En la misma época un científico japonés llamado Ota mejoró el espiral de Grafenberg al añadirle una sección intermedia de refuerzo Ambos científicos tuvieron problemas políticos y el conocimiento de ambos dispositivos se desvanecieron durante las décadas de 1940 y 1950.

El interés por los métodos alternativos se reactiva con la invención de las píldoras y el DIU fue redescubierto, alcanzando amplia difusión en todo el mundo. Hacia principios de 1970 estaba aumentando su popularidad entre las mujeres casadas en Estados Unidos. En Escandinavia eran usados por el 20% de las mismas y en China las cifras trepaban hasta un 50%. Actualmente se calcula que existen 180 millones de usuarias, la mitad de ellas en China continental.

Su uso correctamente manejado es inocuo, aunque presenta contraindicaciones y complicaciones bien definidas; éstas últimas se originan habitualmente en un deficiente control.

La Federación Internacional de Planificación Familiar ha puesto como modelo de usuaria ideal del DIU a una mujer con uno o más partos, sin antecedentes de infecciones pelvianas eumenorreica, monogámica, y que acuda a los controles periódicos.

Estudios recientes demuestran que las tasas de embarazo de los DIU de cobre están por debajo del 11 por ciento anual.

Mecanismo de acción

A) Los DIU inertes (plástico solo) producen dos procesos:

1- una reacción inflamatoria endometrial.

2- aumento de la secreción, de prostaglandinas.

El resultado de 1+2 en suma es una interferencia de la implantación del huevo fecundado, con sin fagocitosis del mismo.

B) Los DIU con cobre inhiben la migración y motilidad de los espermatozoides, los que se detienen a los pocos minutos y a una distancia menor de 2 cm de recorrido. También actúan sobre el endometrio uterino provocando cambios bioquímicos que afectan la vida del espermatozoide.

C) Los DIU con progestágenos actúan contra la migración espermática, lo que se logra por un doble mecanismo: a través de cambios progestacionales en el moco cervical y de un efecto directo del esteroíde sobre el mecanismo del espermatozoide. Al espesar el moco cervical, a los espermatozoides les resulta más difícil nadar hacia el óvulo.

Actualmente en nuestro país solamente se encuentran a la venta los DIU con cobre. El mismo cumple su función anticonceptiva impidiendo que el espermatozoide fertilice el óvulo, lo que descarta las antiguas convicciones de que los DIU son microabortivos. Esta condición impedía que muchas personas, por convicciones ideológicas, pudiese utilizarlo como anticonceptivo.

Autor: Dr. Alfredo Carlos Elena

 

Como su nombre lo indica, los métodos de barrera impiden la unión del óvulo con el espermatozoide. Esta barrera la constituye una lámina de látex que se interpone entre ambos gametos y se comercializa de diferentes maneras: el preservativo masculino o condón, el diafragma para uso femenino y recientemente, el preservativo femenino.

Los métodos de barrera tienen la particularidad de ser los únicos anticonceptivos que protegen a los usuarios del contagio de enfermedades de transmisión sexual.

El condón, preservativo o profiláctico

Es un método eficaz, seguro y reversible de control de la natalidad. Carece de efectos secundarios y puede ser utilizado en forma correcta sin necesidad de supervisión médica. Se estima que actualmente lo utilizan 50 millones de parejas en todo el mundo. Las dos terceras partes de los usuarios viven en países desarrollados y el Japón representa el 25% del total.

La principal razón de que el condón no sea más eficaz es su uso irregular y/o incorrecto; inclusive una de las dificultades es la renuencia a utilizarlo debido a que los usuarios aducen que disminuye la sensibilidad y el placer

Los preservativos imponen una barrera que impide que los espermatozoides entren en la vagina. Sin embargo, con el fin de que funcionen con su máxima eficacia tienen que ser utilizados de torna correcta, lo que requiere más atención a los detalles de lo que la gente imagina:

1. No deben utilizarse los preservativos de paquetes deteriorados o los que presenten signos obvios de envejecimiento (quebradizos, pegajosos o descolorados)

2. Debe manejárselos con cuidado y evitar que se pinchen o rasguen (uñas, anillos), así como pueden deteriorarse si el envoltorio en el que vienen es abierto con demasiada fuerza.

3 No desenrollar un preservativo antes de usarlo.

4. Deben ponerse con el pene erecto antes de cualquier contacto genital para evitar fluidos que podrían contener agentes infecciosos así corno que cualquier gota de fluido preeyaculatorio (que podría contener espermatozoides vivos) entre en la vagina.

5. No poner un preservativo cuando el pene esté flácido.

6. Al colocar el preservativo debe primero apretarse la punta para que salga el aire. Luego se desenrolla el preservativo de modo uniforme sobre el cuerpo del pene, asegurándose de desenrollarlo hasta el final.

7. Solo deben utilizarse lubricantes con base de agua, que son los que no debilitan el látex.

8. El uso de preservativos que contienen espermicida pueden proporcionar una protección adicional contra las enfermedades de transmisión sexual. Así mismo el empleo de un espermicida vaginal junto con el preservativo aumenta las probabilidades de protección.

9. Si un preservativo se rompe debe ser reemplazado de inmediato. Si tiene lugar la eyaculación después de la rotura del mismo, el uso inmediato de un espermicida puede resultar útil.

10. Tras la eyaculación debe sujetarse el preservativo a la base del pene mientras se retira de la vagina. El pene debe retirarse siempre de la vagina mientras éste está erecto.

11. No sacar el pene del preservativo mientras esté dentro de la vagina.

12. Nunca debe re utilizarse un preservativo.

13. Debe guardárselos en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa.

Dado que estos detalles son de gran importancia, querernos reiterados y ampliar aquí la información de los mismos. Los preservativos de látex se deterioran rápidamente y tienden a romperse si entran en contacto con lubricantes de base aceitosa como la vaselina, el aceite para bebés, el aceite vegetal, muchas cremas para manos o algunos de los aceites exóticos pata masajes que se venden en los sex shops En un experimento reciente se descubrió que exponer el preservativo durante sólo diez minutos a dichos productos y a temperatura corporal, provocaba un debilitamiento significativo de la resistencia del profiláctico que podía causar la rotura del mismo durante su uso.

Los preservativos están lejos de ser a toda prueba. La mayoría de los estudios han encontrado índices de fracaso que van del diez al veinte por ciento al año. Aunque las parejas que son meticulosas en el uso de este método pueden alcanzar mejores Indices de eficacia, es una irresponsabilidad por parte de los profesionales de la sanidad transmitir la idea de que los preservativos funcionan siempre.

A pesar de estas limitaciones, los preservativos ofrecen una alta protección contra el riesgo de contraer SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual. No obstante los preservativos de látex son mucho mejores en la prevención que los hechos de membranas naturales.

Un experimento reciente ha confirmado que los preservativos de látex bloquean de forma eficaz la transmisión del SIDA. En dicho estudio se colocaron treinta preservativos (veinte de ellos recubiertos con el espermicida nonoxyinol-9) en maquetas huecas con forma de pene que luego fueron depositadas sobre contenedores de forma cilíndrica que contenían un medio de cultivo líquido. Tras depositar en la punta de cada preservativo una solución líquida que contenía el virus del SIDA, a través de un agujero existente en el extremo de las maquetas, se las movió arriba y abajo dentro del contenedor y posteriormente el preservativo se rompió deliberadamente. Antes de que se produjera dicha rotura, ninguno de los preservativos permitió que el virus del SIDA pasara. Tras ser rasgados siete de los diez que no contenía espermicida dejaron pasar el virus del SIDA, pero no se detecté ninguna fuga del virus en los 20 previamente tratados con nonoiynol-9.

Los preservativos no provocan ningún efecto secundario significativo, aunque un reducido número de usuarios podrían ser alérgicos tanto al látex como al espermicida que le añaden algunas marcas. El uso de preservativos es problemático para los hombres que sufren dificultades para tener o mantener las erecciones: no sólo es engorroso ponerse bien un preservativo si el pene está fláccido o sólo parcialmente erecto, sino que los intentos de ponérselo llaman la atención sobre el grado de erección del hombre y pueden inhibir la excitación sexual y causar ansiedad y vavilación en los varones que ya se enfrentan con miedos de actuación. Un aspecto más positivo es que los preservativos pueden ser beneficiosos para los hombres que tienen eyaculación precoz

El Diafragma

El diafragma ha llegado a ser considerado una forma de control de la natalidad de segundo orden debido a que, por lo general, tienen una eficacia menor, y a que se encuentra entre los dispositivos de control de la natalidad más molestos. Sin embargo, no entraña ningún tipo de riesgo de una enfermedad sistémica, cosa que podría hacerlo adecuado para las mujeres que no pueden tomar la píldora ni usar el DIU por motivos médicos, y su eficacia puede ser aumentada considerablemente con el uso de preservativos

Otra ventaja es que el diafragma ofrece una considerable protección contra muchas de las enfermedades de transmisión sexual y por lo tanto, parece reducir el riesgo de daño de las trompas de Falopio.

El diafragma es un cuenco de goma con forma de cúpula que tiene un reborde circular fuerte pero flexible, El diafragma por sí solo, presentado en varios tamaños que requieren el ajuste individualizado por parte de un especialista, es de poco valor anticonceptivo. Con el fin de que funcione debe colocarse gel o crema espermicida dentro de la cúpula de goma y en torno al borde, pues el diafragma funciona básicamente como contenedor de estos ingredientes espermicidas De forma secundaria el diafragma actúa también como barrera para limitar el número de espermatozoides que consiguen acceder al atrio cervical, sin embargo, algunos conseguirán pasar y algunos será suficiente para conducir al embarazo si no estuviera allí el espermicida para proporcionar otro método de protección.

Uso correcto:

*Antes de insertarlo, examinarlo para determinar si tiene agujeros o rasgaduras mirándolo a contraluz.; si tiene defectos usar un método de refuerzo.

*Aplicar jalea o crema espermicida en la parte interior de la cúpula y el borde, con las manos limpias y lavadas.

* Colocar el dispositivo en el extremo interior, contra el cuello uterino de manera que la cavidad que contiene el espermicida cubra la apertura cervical; tocar alrededor del borde para cerciorarse de que el cuello uterino está completamente cubierto.

* Si el coito se realiza después de más de una hora de haber colocado el diafragma, o si se realizan, varios coitos, se debe aplicar más espermicida sin extraer el diafragma.

* Dejarlo colocado durante por lo menos seis horas después del último coito, pero no por más de 24 horas.

* Después de usarlo, lavarlo con agua y jabón, secarlo y guardarlo en un lugar fresco, seco y oscuro.

Otras consideraciones:

* Esperar por lo menos seis horas después del coito para darse una ducha vaginal.

* Al extraerlo hay que tener cuidado de no dañarlo con las uñas.

* Tal vez sea necesario volverlo a ajustar después de un aumento o una disminución de peso, de un embarazo a término o un aborto en un embarazo avanzado.

Es recomendable que cualquier método que elija la pareja sea evaluado en conjunto con el ginecólogo , ya que muchas veces las interpretaciones erróneas son causas de fallas y su consecuencia: el embarazo no deseado.

 

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

La elección más adecuada del anticonceptivo estará atravesada invariablemente por la situación, etapa evolutiva y/o personalidad de la pareja o mujer que decidan utilizar un método.

Es aconsejable que la consulta con el ginecólogo sea realizada teniendo en cuenta que la decisión final de la elección siempre es de la paciente y su pareja, conociendo y evaluando emocionalmente el peso de las diferentes elecciones.

Esto es de particular importancia ya que la aceptación resignada de un método que no se comparte o no se considera adecuado, como así también de aquel método en el cuál no se confía plenamente, hará que la persona instrumente inconscientemente mecanismos de sabotaje o boicot que harán fracasar el método.

1 ) En cl inicio de la vida sexual (habitualmente en la adolescencia) hay condicionantes emocionales, físicos y familiares para utilizar un método de relativa complejidad. Los jóvenes con una larga vida sexual por delante y con pocas posibilidades de establecer una pareja estable y con una actividad sexual muy irregular tienen pocas opciones fuera del preservativo, que los protege tanto de un embarazo como de una ETS.

Habitualmente se aconseja la utilización combinada de éstos con algún método natural y/o un espermicida o jalea para reforzar la protección en los días de mayor fertilidad.

2 ) En situación de pareja estable, las opciones hormonales pueden resultar las más convenientes por el elevado índice de protección que brindan. Es un método aconsejable si la mujer tiene constancia y orden para la autoadministración, y en cambio es desaconsejable si se trata de una persona poco metódica.

Para asegurar psicológicamente y físicamente la anticoncepción, es óptimo; tiene el inconveniente de su 'presencia diaria", lo que hace que el tema no pueda ser obviado a nivel interno.

3 ) Cuando la mujer sola tiene una vida sexual muy activa y regular pero aún sin hijos, también este método hormonal pude ser el que mejor le resulte, dado que al no tener una vida sexual muy planificada, es necesario estar cubierta todo el tiempo: opciones como el condón o el preservativo femenino, además deben complementar la vida sexual si no se tiene vida sexual con una sola persona..

4 ) En la parejas y/o mujeres con hijos a las alternativas mencionadas se pueden agregar los dispositivos intrauterinos, los que tienen la enorme posibilidad de permitir que la persona 'se olvide' de que está usando un anticonceptivo.

Para los cual es necesario que confíe plenamente en su eficacia, ya que la posibilidad de embarazarse no depende de su administración, sino de su control adecuado por el médico. Antiguamente muchas mujeres tenían resistencia por entender el DIU como microabortivo, situación que quedó relegada con los dispositivos de última generación.

5 ) Las personas con fuertes convicciones religiosas, que acepten solamente los alternativas propuestas y aceptadas por la Iglesia, les quedan las opciones previstas en tos llamados métodos naturales. De no ser así, las contradicciones que sentirán serán tan fuertes, como así las culpas, qué podrán provocar el rechazo o fracaso inconsciente si utilizasen un método no aprobado.

6 ) Cuando las personas no desean tener más hijos, y las alternativas reversibles pueden no estar indicadas, o por su situación económica el acceso a los anticonceptivos es dificultoso. se pueden considerar los métodos de esterilización (ligadura de trompas y vasectomía) definitiva.

Si bien ya se ha mencionado que no se consideran anticonceptivos a los métodos irreversibles, pueden ser indicados por el médico y adoptados por la persona o pareja, si es la última posibilidad que permita una vida sexual plena y libre.

Siempre es importante tener en cuenta el criterio de riesgo de vida del paciente, ya que la decisión de no tener más hijos puede ser revertida por circunstancias futuras y en este caso, la culpa y el dolor por haberse ocasionado una castración suelen traer mucho sufrimiento a las personas.

Corno corolario del tema, es importante destacar que las implicancias psicológicas serán las que determinen finalmente el éxito o el fracaso de la adecuada utilización de un anticonceptivo.

Cuando una mujer o pareja quiere un embarazo o cuando no lo quieren su inconsciente hará que tal hecho finalmente se produzca.

Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

Hasta que aparecen los anticonceptivos femeninos, el control de la natalidad habitualmente estaba en manos del hombre, el que utilizando el método del "coitus interruptus" o el preservativo podía decidir o no, fecundar a la mujer aún contra su voluntad. A medida que se han ido perfeccionando los anticonceptivos femeninos esta relación de control de la natalidad ha pasado a ser "cosa de dos"

Pese a dichos avances en 1974 y en 1976 se prohiben en nuestro país las actividades relacionadas con el control de la natalidad. Recién en 1936 un decreto deroga los anteriores y promueve acciones que permitan ejercer el derecho a la reproducción según las oportunidades y posibilidad individuales Y finalmente en 1996, se sanciona la Ley de Salud Reproductiva1 la que establece el asesoramiento y la provisión por parte del Estado de anticonceptivos en instituciones hospitalarias, de manera totalmente gratuita.

Pero no solamente la legislación era la que obstaculizaba esta acción. Hablar de anticoncepción es hablar de sexualidad, y allí se encuentra el verdadero escollo, ya que socialmente se ha tenido y se tiene una normativa controladora de la sexualidad, especialmente en todas aquellas conductas que no se encuadran en la sexualidad oficial.

La sexualidad oficial, al decir de Schiavo y Aller Atucha es aquel comportamiento sexual que espera que todos nosotros observemos. Este sexo debe ser: heterosexual, matrimonial, rnonogámico y reproductivo.

El descubrimiento de la píldora anticonceptiva en los años 50 abrió el camino a la investigación sobre anticoncepción y la mujer irrumpió en el mundo de la sexualidad y el placer desvinculados de la reproducción La anticoncepción femenina significó a partir de ese momento la puerta abierta para escapar del miedo al embarazo no deseado y la posibilidad de que la única manera de vivir la sexualidad placentera fuese a través del matrimonio.

Paralelamente a los adelantos científicos sobre anticoncepción, el lugar de la mujer en el mundo sigue sufriendo e tremendas variaciones, Indudablemente el que mayores efectos ha producido es la salida del hogar para integrarse en el mundo laboral.

El inicio de la vida sexual es cada vez más precoz En una encuesta realizada en 1996 sobre 1236 adolescentes escolarizados, el Instituto de Educación Sexual de Mar del Plata se demostró que en las localidades de Mar del Plata, Tandil y Vidal el mayor porcentaje de las mujeres se inició sexualmente a los 15 años y los varones a los 14. Estos datos recabados en nuestra zona se corresponden con otros similares en el resto del mundo y revelan un descenso de 1 año en la edad del inicio con respecto a estudios anteriores.

La edad para contraer matrimonio es cada vez mayor. Los jóvenes (en especial los de la clase media) están demorando una década en hacerlo en relación a sus abuelos. En la actualidad el mayor porcentaje de ellos esperan a estar asentados laboral y profesionalmente antes de tener una familia; fenómeno que agrega años de vida sexual no matrimonial.

Prácticamente ha desaparecido la " mujer de un sólo hombre". Si unirnos los dos fenómenos mencionados anteriormente, este resultado es de rápida deducción.

La edad para gestar ha sufrido un desplazamiento entre dos extremos: por una parte los que pueden planificar su familia eligen tener sus hijos más tarde y menos cantidad de los mismos. En la sociedades desarrolladas la " familia tipo" está compuesta por dos treintañeros que tiene solamente un hijo. En el otro extremo se ubican las niñas - madres, habitualmente pertenecientes a familias carenciadas donde la anticoncepción es un lujo inaccesible. La sexualidad pre y post matrimonial ha sufrido un notorio incremento merced al aumento de los índices de divorcio y posteriores parejas, matrimonios o convivencia

La prolongación de una vida sexual activa y placentera después de la menopausia ya es un fenómeno común. En la medida que la ciencia ha permitido una mayor vida, también la sexualidad acompaña esta longevidad otorgando calidad a la misma. Cada vez son mas las mujeres que se sienten plenas sexualmente en la menopausia, sin que ésta signifique como antaño el empobrecimiento o la anulación de su vida sexual.

Estos cambios le costaron al varón haber perdido una esclava y haber ganado una compañera. En la actualidad el modelo a seguir es poder separar nítidamente el sexo placer del sexo reproductivo, partiendo de la premisa de que un anticonceptivo debe ser manejado en conjunto por la pareja, ya que el esquema de poder dentro de la misma es cada vez más igualitario.

Hablar de anticoncepción es hablar de libertad, la que se alcanza en este caso a través de la educación sexual de la población. Solicitar un método anticonceptivo es asumir que las relaciones sexuales serán solamente productoras de placer, lo cual no es aceptado por grandes sectores de la población.

Dado que la paternidad es uno de los actos más transcendentes del ser humano, es importante que se ejerza con madurez y responsabilidad. La decisión sobre un nuevo nacimiento es un derecho y una responsabilidad exclusiva de los padres. En caso de considerar inoportuno un embarazo, éstos deberán anticiparse al mismo, utilizando un método anticonceptivo adecuado a la condición especial de la pareja (salud, características de personalidad, situación e ideología de ambos). En todos los casos. el asesoramiento deberá ser brindado por un profesional idóneo.

Tanto el hombre como la mujer atraviesan el climaterio ya que es una etapa evolutiva NORMAL.
El climaterio es una etapa cuya principal característica es la  lenta disminución de la función sexual, determinada por el envejecimiento corporal y  por la interacción social de las personas. En ambos sexos implica cambios importantes  a nivel físico, psicológico y sociales,  lo cual incide en la función sexual.
Presenta las mismas características que la adolescencia, aunque el proceso es inverso:  en ella el organismo humano, comandado por el trabajo hormonal, modifica las funciones fisiológicas de los órganos reproductores. También implica cambios en el aparato psíquico y modificaciones en la inserción social. Pero en la adolescencia todas las áreas mencionadas  responden al mandato de desarrollo e inicio de la función sexual.
En el caso del climaterio, ese mismo mandato indica el declive o declinación de las funciones sexuales y reproductivas. En la mujer, especialmente al final del proceso de menopausia, queda abolida la posibilidad de reproducción, mientras que en el varón, aunque disminuída, se conserva hasta el final de la vida.  
Por ello en la mujer esa etapa se denomina menopausia, pues indica que ha  terminado el período de fertilidad. En el hombre este proceso no tiene nombre científico, ya que conserva su capacidad de procrear.
Con respecto a la mujer, se suele interpretar que la menopausia es una crisis que debe atravesar. Hay autores que ven  la crisis psicológica que acompaña al climaterio como inevitable; pero  hay otros que sostienen  que  es simplemente otra fase del desarrollo y nos muestran que los cambios biológicos estimulan procesos psicológicos  capaces de llevarla a un mejor dominio de estas dificultades y a una adaptación saludable a la nueva etapa.
Habitualmente aparece una situación conocida como el "síndrome del nido vacío", la que podríamos describir como  sentimientos de abandono y dolor que generan el vacío que producen los hijos cuando éstos se alejan del hogar. Es una conflictiva que culturalmente afecta más a la mujer que al hombre.
Psicológicamente tiene varios aspectos interesantes a considerar. En primer lugar, es una pérdida y por lo tanto una situación de duelo para elaborar. Realmente se produce un vacío, ya no hay de quien ocuparse de la manera que se lo hacía puesto que la independencia de los hijos hace que ya no dependan tanto. Las que han centrado  toda su actividad en la función maternal, se sienten inútiles y terminadas; a veces intentan inconscientmente prolongar este estado de dependencia para no vivenciar esta sensación. Son las  que nunca creen que sus hijos están lo suficientemente crecidos como para volar del nido.
En realidad el duelo más importante de esta etapa es elaborar la imposibilidad de la procreación. Lo que ocurre  es que muchas mujeres temen o no quieren envejecer ya que la fantasía es que mientras se tenga la posibilidad de engendrar, se es joven. Nuestra cultura no ayuda a elaborar adecuadamente esta fantasía ya que idolatramos la belleza y la juventud y desvalorizamos  la madurez y la vejez. Utilizar todos los recursos de la ciencia para retrasar ilusoriamente el paso del tiempo (cirugías estéticas, gimnasia, cosmetología, etc.) puede transformarse en una verdadera obsesión y encubrir el conflicto latente. La mayoría de los autores coinciden en asegurar que  las mujeres con intereses limitados verán derrumbarse su vida. Algunas tendrán conductas de hipocondría o de somatización  por el mismo motivo. En cambio, las que tengan sus propias actividades vivirán la menopausia con menos conflictos.
El climaterio en el hombre puede significar una etapa de inseguridades, de temores o de dudas, de un balance de lo hecho y por hacer. Si este balance resulta negativo puede ocurrir que el efecto sea una sensación de menoscabo que puede afectar su vida sexual. En muchos varones se observa un enlentecimiento de su potencia sexual, una menor frecuencia o deseo de las mismas, lo que suele producir sentimientos de autodesvalorización sexual. Algunos varones pueden presentar dificultades con su erección, debido a la edad o a problemas de salud que afectan esta función sexual.
Afortunadamente la creencia de que el amor y  la sexualidad  son patrimonio exclusivo de la juventud, ya está quedando atrás. Los estudios realizados en Sexología demuestran que no existe un cese de la sexualidad en el climaterio, especialmente en el caso de la mujer. Muy por el contrario, es en esta etapa donde las ventajas son para ella, ya que el hombre puede ver declinar su potencia erectiva por el proceso de envejecimiento que no afecta la capacidad de goce de la mujer, sino todo lo contrario.
Se puede presentar alguna dificultad por la disminución del nivel estrogénico, lo que puede causar sequedad vaginal, dificultando el coito. En  algunas mujeres se manifiesta  una disminución  del  deseo  sexual,  por  la  misma causa. Otras mujeres  manifiestan sentir mayor placer o ver incrementada su líbido. En estos casos,suele ocurrir que habiendo desaparecido el miedo a un embarazo, las relaciones sexuales son vividas con mayor libertad.
Otro factor que incide en este fenómeno es que a medida que transcurre el tiempo muchas mujeres manifiestan sentirse más dueñas de su goce porque van perdiendo los prejuicios con los que han sido educadas. La partida de los hijos en otros casos tiene un efecto afrodisíaco ya que los lazos de la pareja se consolidan al sentirse más dueños de su tiempo y del espacio físico. No es extraño tampoco que algunas mujeres en esta época tengan un amante como una manera de probarse a sí mismas que continúan siendo atractivas y deseables.
En otros casos, la rutina y el aburrimiento de la relación empobrecen la vida sexual de la pareja. Es habitual observar matrimonios donde los dos están atravesando la misma etapa y las dificultades de la comunicación hacen que cada uno la sufra en silencio, negando la posibilidad de un acercamiento emocional que beneficiaría a ambos. Es la etapa de la vida de una pareja en que debemos apelar a la creatividad y la comunicación para enriquecer y fortalecer no solamente la sexualidad, sino el vínculo amoroso. 
Para finalizar, me parece importante comunicar una experiencia constante observada en el tratamiento de mujeres en psicoterapia: las mujeres que han disfrutado de una sexualidad placentera durante toda su vida no presentan dificultades sexuales en la menopausia; en cambio aquellas que han tenido conflictos con la sexualidad en etapas anteriores o con sus vínculos psicoafectivos serán las que presenten todos o algunos de los síntomas mencionados y que incrementen estas dificultades con la vida sexual.

¡Hola menopausia!
Aquí estás! Por fin te veo la cara.
Hace  tanto tiempo que sabía que ibas a llegar. Si vos supieras cuántas cosas feas me dijeron de vos.. tantas, que tenía mucho miedo de verte aparecer.

A las mujeres siempre nos provocó mucha ansiedad saber  que íbamos a recibir estas dos visitar en algún momento de nuestras vidas: la menarca y la menopausia.

En realidad corrés con ventaja sobre tu antecesora, la menarca, ya que de vos sé algunas cosas, pero cuando ella llegó era poco y nada lo que me habían hablado de ella. Así fue como me asusté  bastante cuando me vino a visitar. Pese a que sabía que vendría porque, como te imaginás, todas las chicas estábamos expectantes de llegada.
Qué feo nombre que tienen la dos. Podrían haberles puesto un nombre más divertido, ¿no te parece?
Me dijeron que cuando vos vinieras me iban a pasar cosas terribles, especialmente porque  pese a estar asesorada por mi ginecólogo, no le hice mucho caso para esperarte en otras condiciones.
Así desestimé sus consejos como por ejemplo de hacerme controles periódicos para evaluar cómo andaban mis hormonas, de hacerme estudios para controlar la densidad de mis huesos, de hacer ejercicio físico para mejorar mi estado general, de comer más sano,  etc.etc.etc.
¿Vos sabés todo lo que se dice de vos?
Se dice que cuando vos llegás a una se le ponen más frágiles los   huesos, que hay que cuidarse mucho de caídas porque me puedo fracturar fácilmente.
También se dice que voy a padecer unos calores terribles, de esos que en el momento menos indicado hacen su aparición y se empieza a transpirar de tal manera que se te arruina el maquillaje y una se pone incómoda en esa reunión social tan importante( por ejemplo en el casamiento de la hija) Cuando has invertido un montón de tiempo en ponerte linda, cosa que cada vez me da más trabajo,  Zás! Aparece  la tufarada de calor que te hace pedir aire aún en el julio marplatense.
También me dijeron que me iba a poner insoportable.
¡Sí! IN-SO-POR-TA-BLE Que mis cambios de humor iban a tener a mal traer a toda la familia. Que mi pobre marido, que siempre pensó como casi todos lo hombres lo hacen, lo difícil que era entender a las mujeres, ahora estaría realmente desconcertado cuando le pidiera cosas que  ubrica no me interesan, COMO  por ejemplo cuando le diga que ahora no quiero ir a ese viaje tan esperado al Caribe, porque la ropa del verano pasado ya no me va.
También me contaron que cuando vos vinieras ya no iba a tener tantas ganas de hacer el amor porque mi deseo sexual puede descender mucho y además porque me iba a resultar difícil lograr la lubricación vaginal.
Pero también escuché por ahí que a algunas mujeres les da más ganas. Que el hecho de no tener que cuidarse de quedar embarazada estimula el deseo sexual porque hay un miedo que se pierde ¡Por fin una buena! Tal vez ahora pueda hacer el amor sin pensar si me tomé la pastilla, si tengo bien colocado el diafragma, si no esteré en fecha de renovar el DIU o si no se romperá el preservativo.
También me contaron que paralelamente a tu aparición en mi vida es probable que me ataque el famoso síndrome del nido vacío.  Claro, los chicos ya están grandes y se están yendo  a probar sus alas. Maria ya se  casó, Julián se fue a estudiar a Buenos Aires y pronto   Constanza se va a probar suerte a España . Así que Gustavo y yo nos quedaremos solos por primera vez en 30 años.
Es probable que ese sentimiento de vacío me aparezca. Pensar que son tantos los años que he vivido pendiente de ellos, de sus horarios de escuela, de sus comidas, de estar encima de todo y de todos, que ahora cuando me pienso con todo el día para mí, me parece mentira y tengo miedo de sentirme muy sola, muy inútil, ya que me he hecho el firme propósito de no invadirlos en este nuevo camino que ellos han emprendido.
Recuerdo que alguien dijo que los buenos padres les den dos cosas a sus hijos: raíces para saber de dónde vienen y alas para poder volar hacia el propio destino.
Ahora será el momento de poner estos dos elementos a prueba y espero no ser como esas madres  o padres que con tal de no quedarse solos, retrasan el crecimiento del hijo, diciéndole “que aún es muy chico para...”
Esto de tener todo el tiempo disponible es cierto que produce de solo pensarlo una sensación muy fea, pero si lo pensamos bien, también me genera una cierta cosquilla de placer. Ahora podré ir a tomar esas clases de tango que tanto anhelamos con Gustavo, pero que nos prohibimos por que la hora de la cena es sagrada para compartir con los chicos. ¡Claro! Para nosotros que sentimos que tenemos que estar allí, aunque ellos a veces te llamen y te digan: má, no voy a cenar, porque me vino a buscar Matías y vamos a comer juntos.
También podremos revivir nuestros primeros tiempos de casados, cuando hacer el amor no estaba circunscripto al dormitorio con la puerta cerrada ¡y con sordina!. Podremos experimentar algo parecido a la escena de 9 semanas y media, aquella dónde hacen el amor en la cocina?. Veremos si tantos años de rutina no hacen su efecto,
También podré gracias a tu venida olvidarme de algunas costumbres molestas, como salir siempre con un tampón en la cartera. Podré usar pantalones claritos en verano en cualquier época del mes y bañarme todos los días en el mar. Vos sabés que aunque el médico siempre me dijo que cuando menstruaba podía hacer una vida normal, a mi me resultó imposible. Nos metieron mucho miedo a que nos pasaran cosas terribles si en esos días una:  se lavaba la cabeza, corría o se agitaba, hacía el amor, iba al dentista y otras cosas  que ahora, gracias a vos, no tendré que mirar el almanaque cuando las quiera hacer. Ahora podré irme de vacaciones sin pensar que puedo recibir a tu amiga  la menstruación en la mitad de las mismas.
Después  de todo, querida Menopausia, te recibo con alegría. Tal vez podamos ser grandes amigas.

Autora: Lic. Elda Bartolucci


Autora: Lic. Elda Bartolucci

 

La menopausia o climaterio en la mujer, es una etapa que se caracteriza por el cese de la menstruación, causada por la disminución de la secreción de hormonas que la provocan. Esta carencia genera que los ovarios no liberen más óvulos, por lo que la mujer pierde la capacidad de fertilidad. Es totalmente variable la edad en que se produzca esta situación, siendo el promedio los 50 años.

Desde el punto de vista psicológico, esta etapa evolutiva femenina , puede ser atravesada de distintas maneras, casi tantas como mujeres existen. Cada una vivirá la misma, como una condena o una liberación, de acuerdo a la predeterminación sociocultural en la que halle inmersa. Estamos hablando de la historia personal, de la educación recibida y de la relación que cada mujer tenga con su propia sexualidad.

El síndrome del nido vacío

La situación conocida como el "síndrome del nido vacío", podríamos describirla como el cúmulo de sentimientos de abandono y dolor que generan el vacío que producen los hijos, cuando éstos se alejan del hogar. Es una conflictiva que culturalmente afecta más a la mujer que al hombre, ya que la relación con los hijos es más estrecha entre aquéllos y la madre.

Psicológicamente tiene varios aspectos interesantes a considerar. En primer lugar, es una pérdida, y por lo tanto una situación de duelo para elaborar. Realmente se produce un vacío, ya no hay de quien ocuparse de la manera que se lo hacía, puesto que la independencia de los hijos hace que ya no dependan de sus padres o lo hagan de manera diferente. Y muchas mujeres, que han centrado toda su actividad en la función maternal, se sienten inútiles y terminadas; a veces intentan inconscientmente prolongar este estado de dependencia para no vivenciar esta sensación. Son las que nunca creen que sus hijos están lo suficientemente crecidos como para volar del nido.

El otro aspecto a considerar en esta etapa, es la elaboración del duelo por la posibilidad de volver a ser madre. En realidad, es el unico duelo importante en esta etapa. La mujer ya no podrá tener hijos. Lo que sorprende del relato de algunas pacientes en psicoterapia, es que aún las que ya no desean tener hijos, viven esta etapa como una muerte. Distinta es la situación de aquella que no los han tenido o ha tenido menos que los deseados. En éstas ultimas, el duelo es más difícil de elaborar. Pero tanto en una como en otra, el sentimiento suele ser similar.

En aquellas con la maternidad satisfecha, en realidad hay un desplazamiento del sentimiento de muerte, del esquema corporal hacia la maternidad. Lo que ocurre es que temen o no quieren envejecer; la fantasía es que mientras se tenga la posibilidad de engendrar, se es joven. Nuestra cultura no ayuda a elaborar adecuadamente esta fantasía ya que idolatramos la belleza y la juventud , y desvalorizamos la madurez y la vejez. Las arrugas, las canas, la piel ya no tan firme, el cuerpo que se afloja, algunos dolores y molestias que anuncian el envejecimiento, son fenómenos que hay que ocultar y ocultarse a toda costa. El utilizar todos los recursos de la ciencia para retrasar ilusoriamente el paso del tempo ( cirugías estéticas, gimnasia, cosmetología , etc) puede transformarse en una verdadera obsesión y encubrir el conflicto latente. Pero es importante destacar la importancia de todos estos recursos para mejorar la calidad de vida, especialmente lo que tiene que ver con la actividad física.

Algunas mujeres entran en fuertes situaciones de competencia con sus propias hijas, ya que habitualmente, éstas se encuentran atravesando una etapa floreciente juvenil o adolescente. En estos casos, el mecanismo inconsciente es el de mantenerlas aniñadas, ya que la fantasía es "si ella no crece, yo no envejezco".

También hay casos en los que después de un divorcio, la nueva pareja elegida es una persona más joven, que la hace sentir valorizada y que puede responder a mayores demandas en lo afectivo- sexual.

La mayoría de los autores coinciden en asegurar que las mujeres con intereses limitados verán derrumbarse el campo de sus actividades, por todo lo expuesto. Algunas tendrán conductas de hipocondría ( inventar enfermedades como un recurso inconsciente para llamar la atención) o de somatización por el mismo motivo. Las respuestas emocionales ante el síndrome del nido vacío pueden ser: la depresión, la angustia, la irritabilidad , y las alteraciones del sueño.

En cambio, es probable que aquellas con intereses múltiples, vivirán esta etapa de la menopausia casi sin conflictos, y que se sientan aliviadas. Siendo menor el tiempo y la energía que dedican ahora a los hijos, la independencia de éstos las libera de obligaciones y tal vez sientan por primera vez en su vida de casadas, que recuperan ese tiempo y esa energía para dedicarlos a sí misma, a su pareja, y a sus actividades individuales o sociales. Suele ocurrir que, ante esa nueva sensación de libertad, y por tener la sufuciente flexibilidad para adaptarse a los cambios, adquieran nuevos intereses, nuevas amistades, tal vez un nuevo trabajo, una carrera o hobby postergado que le ayudarán para darle un nuevo sentido a su vida.

La Sexualidad en esta etapa

Afortunadamente la creencia de que el amor y la sexualidad son patrimonio exclusivo de la juventud, ya está quedando atrás. Los estudios realizados en Sexología demuestran que no existe un cese de la sexualidad en el climaterio, especialmente en el caso de la mujer. Muy por el contrario, es en esta etapa donde las ventajas son para ella, ya que el hombre puede ver declinar su potencia erectiva por el proceso de envejecimiento que no afecta la capacidad de goce de la mujer, sino todo lo contrario.

Se puede presentar alguna dificultad por la disminución del nivel estrogénico, lo que puede causar sequedad vaginal ( dificultando el coito ). En algunas mujeres se manifiesta una disminución del deseo sexual, por la misma causa. En ambos casos, el tratamiento de terapia hormonal de reemplazo soluciona estas dificultades, como lo demuestra un estudio realizado en la Universidad de Guadalajara. En esta experiencia se informa que las mujeres que reciben este tratamiento presentan una mejor vivencia sexual, manifiestan sentir más placer y tener más libido que aquellas que no lo han recibido.

Algunas mujeres menopáusicas manifiestan sentir mayor placer o ver incrementada su líbido a niveles superiores que antes de la misma. En estos casos, suele ocurrir que habiendo desaparecido el miedo a un embarazo, las relaciones sexuales son vividas con mayor libertad. Otro factor que incide en este fenómeno es que a medida que transcurre el tiempo, muchas mujeres manifiestan sentirse más dueñas de su goce porque van perdiendo los prejuicios con los que han sido educadas.

La partida de los hijos en otros casos tiene un efecto afrodisíaco, ya que los lazos de la pareja se consolidan al sentirse más dueños de su tiempo y del espacio físico.En estas situaciones, es habitual que se incrementen los reecuentros en mayor cantidad de salidas o viajes de placer.

No es extraño tampoco que algunas mujeres en esta época tengan por primera vez un amante, como una manera de probarse a sí mismas que continúan siendo atractivas y deseables. También hay casos en los que después de un divorcio, la nueva pareja elegida es una persona más joven, que la hace sentir valorizada y que puede responder a las mayores demandas en lo afectivo- sexual.

Para finalizar, me parece importante comunicar una experiencia constante observada en el tratamiento de mujeres en psicoterapia, refrendada por nuchos colegas: todas las mujeres que han tenido conflictos con la sexualidad en etapas anteriores, o con sus vínculos psicoafectivos, serán las que presenten todos o algunos de los síntomas mencionados . En estos casos, además de la Terapia Hormonal de Reemplazo, que restablece los niveles deficitados de estrógeno, se aconseja el apoyo psicológico capaz de reestablecer también un equilibrio saludable.

En cambio aquellas mujeres , que han vivido sin conflictos su sexualidad, con naturalidad , que se sienten plenas, sin traumas ni perturbaciones, atraviesan esta etapa del desarrollo con una capacidad de adaptación que les va a permitir seguir disfrutando de la misma, e inclusive entriqueciendo la misma en calidad. ".

La menopausia no tiene por que traer transtornos psíquicos ni físicos de importancia en aquellas mujeres que se encuentran realizadas en sus necesidades personales y psicoafectivas, que sean creativas , que hayan podido lograr su maternidad y que experimenten una gratificación sexual adecuada."

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