Viernes, 14 Enero 2011 10:37

Sexualidad en la adolescencia

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Votar)

Autora: Lic. Elda Bartolucci


La adolescencia es un período evolutivo que se caracteriza por presentar intensas modificaciones corporales, psicológicas y sociales, siendo una fase intermedia entre la niñez dependiente y la autonomía adulta. En nuestra cultura tiene su inicio aproximadamente a los 12 años y se extiende, también en términos aproximativos, hasta los veinte. Su extensión cronológica presenta notorias variaciones culturales ya que depende en gran parte de la situación sociocultural en que esté inserto el adolescente. En algunas culturas primitivas casi no existe y lo mismo ocurre en nuestras zonas o provincias más marginadas o pobres. En cambio en ambientes más pudientes y cosmopolitas, la sobreprotección genera un alargamiento de la adolescencia casi hasta los 30 años.

En algunas civilizaciones primitivas la adolescencia queda consagrada mediante los ritos de iniciación que permiten el acceso al carácter de adulto, obviando de esta manera el "padecer" adolescente occidental. En nuestra cultura , la carencia de tales ritos obligan al adolescente a afirmarse en los planos social, afectivo y sexual. Especialmente en este plano, el joven se ve sometido a la "moratoria sexual", aquella que le exige una demora en la concreción de su vida sexual, ya que aún cuando su cuerpo está preparado para la reproducción, su maduración psicológica y social no acompaña este proceso.


Las fases de la adolescencia


Martín y Madrid dividen a la adolescencia en tres períodos, los que no están separados claramente e incluso habitualmente se superponen. Pero esta subdivisión nos permite observar, clasificar y ordenar el material evolutivo. Estas etapas son:


1. La pubertad ó primera adolescencia (10 a 14 años)

La pubescencia consiste en aquellas transformaciones anatómicas y fisiológicas que llevan al individuo a la transformación adulta. En la niña, la menarca y en el niño, la primera polución son los signos físicos que, junto a la aparición del vello corporal y pubiano y a la depositación de las grasas en distintas zonas, indican que el proceso de cambio está instalado. Es importante señalar la necesidad de informar y preparar a los jóvenes por anticipado de estos cambios, a los efectos de atenuar el impacto de los mismos, como así también de desmitificar las viejas ideas que asociaban la menstruación con la idea de enfermedad e impureza.

Se caracteriza por:

* La polarización de los impulsos, que son comandados por lo genital y los cambios en los caracteres sexuales secundarios.

* La reorganización emocional dentro de un profundo caos.

* Los intentos repetidos de separación de los objetos primarios de amor ( padres y familia) con sus correspondientes procesos de duelos.

* Una cantidad de libido flotante, que no tiene dónde dirigirse

* Un intento de organización psíquica a través de los mecanismos de defensa del Yo, alternado con momentos de confusión y desorientación


Los cambios biológicos son tan abrumadores y la inundación emocional es tan intensa, que habitualmente uno de los mecanismos de defensa en esta etapa es el ensimismamiento, como reacción ante el peligro fantaseado de los cambios que lo descolocan .

2. La adolescencia media (14 a 16-17 años)


Incitados por los cambios biológicos, en este momento, la mayoría de los adolescentes dan un paso decisivo hacia la heterosexualidad, inicialmente muy difusa y promiscua.

Si en la pubertad el acento está puesto en el irrumpir de los procesos biológicos, en esta etapa el énfasis está en lo psíquico, en lo emocional y afectivo, en el mundo de las ideas y los valores éticos e intelectuales.

Se produce la renuncia decisiva e irreversible de la figura del padre del sexo opuesto como objeto incestuoso; el corte y la discriminación de ambos como modelos y la autoconcentración y el descubrimiento de experiencias internas, entre las que pueden aparecer sentimientos de mística o procesos de militancia política ideológicos.

Es la búsqueda de la propia identidad, con todas las restructuraciones y desprendimientos que implica. También con todas las marchas y contramarchas que suponen el atravesar etapas decisivas y la toma de decisiones importantes.

Esta identidad nueva del sentir, pensar y actuar por sí mismo se distanciará mucho del mundo adulto conocido, y buscará apoyo y comprensión en otros. Especialmente en sus pares, lo que dará origen al fenómeno grupal típico de la adolescencia, como es la uniformidad de estilos desde las vestimentas, las modas y modismos característicos y exclusivos.

En lo sexual el signo patognómico es el pasaje del autoerotismo a la heterosexualidad ( o la homosexualidad), fenómeno que habitualmente se da entre individuos del mismo grupo o barra. Eligen dentro de sus grupos de pertenencia, ya que aún no se animan a salir al extragrupo para buscar pareja. El miedo más grande a lo desconocido puede expresarse con conductas homosexuales, que significa un autoencierro a nivel grupal y la imposibilidad de pasar a la complementación de la diferencia. No debemos confundir estas confusiones de la identidad sexual con actos homosexuales de exploración con homosexualidad propiamente dicha.


3. La adolescencia resolutiva (desde los 16 años)

Si el adolescente ha transitado normalmente las etapas anteriores, en esta fase se encuentra en condiciones de afrontar sus grandes opciones.

Sus elecciones más importantes son la vocacional y la afectiva. La profesional está íntimamente relacionada con la inserción en el mundo y la afectiva está ligada con la intimidad y la sexualidad.

Para poder acceder a estas elecciones es necesario consolidar una personalidad, una estructura psíquica estable, serena, con capacidad de opción, no quedar atrapado en miedos y una vez hechas las opciones, asumir con responsabilidad lo elegido, renunciando maduramente a todas las otras opciones que se han desechado.

Es necesario un nivel mínimo de autoestima y autoconfianza básicos para sustentar estas elecciones, que serán decisivas por el resto de sus vidas.

Como es de suponer, este proceso no es simple, ya que en la actualidad existen grandes dificultades para lograr esa madurez afectiva.

En la esfera de lo afectivo-sexual es posible que se den como alternativas intermedias:

A ) Elecciones precipitadas, sin compromiso real.

B ) Actuaciones de pareja, sin asumir al otro y por consiguiente, sin proyectos.

C ) Miedo a elegir ( no elección).


Si no se desarrolla la personalidad afectivamente nos encontramos con jóvenes indecisos, frustrados, encerrados, que no pueden gozar ampliamente del amor y la pareja y que pueden tardar largos años en lograr la madurez necesaria para definirse afectivamente.

En el aspecto exclusivamente genital, encontramos que los adolescentes en esta fase practican tres tipos de relaciones sexuales:

Relaciones sexuales precoces

Se caracterizan por estar disociadas de la afectividad, son tenidas para satisfacer el impulso genital. En los varones se llega por impulso propio y por presión del ambiente social, y cumplen la función de autoafirmación de la virilidad.

En las chicas, la motivación puede ser propia, pero la doble moral imperante hace que sientan mucha culpa frente a sus impulsos eróticos, lo que hace que muchas veces accedan a la presión que ejerce sobre ellas el varón. En otros casos, hay una necesidad compulsiva de iniciarse sexualmente y de sacarse de encima la virginidad como si fuese una muestra vergonzosa de infantilidad.

Relaciones amateurs

Es una práctica caracterizada por la fantasía de prestarse un servicio mutuo, sin compromiso afectivo. Se basa en el ¨aquí y ahora¨, donde no importa demasiado el otro, lo que hace que no sea un buen aprendizaje para la intimidad, sino para la genitalidad. No implica entrega total y suelen ser relaciones de corta duración y muy frustrantes.


Relaciones pre-matrimoniales o de compromiso afectivo.

Se basan en sentimientos, lo que hace que resulten enriquecidas por la entrega que implican el amor o el afecto. Se toma al otro no como objeto sexual, sino como persona total y casi siempre incluyen un proyecto de vida, aunque éste no llegue a cristalizarse en la práctica. Es la clásica pareja de novios adolescentes, que viven su noviazgo como antesala del casamiento.

Leer 5418 veces
IES

Email Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Deja un comentario

Facebook MySpace Twitter Google Bookmarks 


Novedades

  • ESCUCHANOS LOS MARTES POR LA MAÑANA EN "MARDEL DIRECTO" TV CANAL 8 En su columna televisiva habitual la Lic. Bartolucci desarrolla diversos temas acerca de la sexualidad humana.    
  • PROGRAMA HABLEMOS DE SEXUALIDAD 2014 Invitamos a la comunidad en general a los Talleres de Sexualidad que realizaremos en diversos Centros de Jubilados y Pensionados de nuestra ciudad. Inicio: Miérco

Información de Interes